Puerto Edén vive la peor crisis por la marea roja

Desde que apareció la marea roja en Puerto Edén comenzaron las complicaciones para el centenar de habitantes de esa apartada localidad de Última Esperanza.
No ha sido fácil para este puñado de compatriotas, que vive de la pesca, sobrellevar esta crisis.
“En este momento, Puerto Edén, y en general toda la zona norte de Última Esperanza, se encuentra cerrada para la extracción de mariscos por presentar altos niveles de toxina paralizante de los mariscos, ya que estamos frente a la presencia de una floración algal”, informó el mes pasado el seremi de Salud, Óscar Vargas Zec.
La apertura de los sectores cerrados a la extracción de mariscos dependerá de la disminución de las toxinas marinas.
Como esto no se ha dado, la autoridad sanitaria aún no puede levantar la restricción sanitaria y esto tiene complicados a los pobladores de Edén.
Isabel Negüe, presidenta del Comité de Desarrollo de Puerto Edén, dijo en Pingüino Radio que están muy golpeados por la marea roja. “La toxina está demasiado alta y son muchas muestras las que se piden para poder abrir las áreas. Acá no hay trabajo porque se vive de la pesca, y vemos que ni siquiera hay un plan de trabajo. Vemos muy poca preocupación de las autoridades, salvo el gobernador (José Ruiz) que nos llama por teléfono y hace casi un mes envió canastas familiares”.
La dirigenta recordó la promesa incumplida de contar con un laboratorio de marea roja, algo que vienen pidiendo hace años, “pero siempre hay trabas para concretarlo. Hay falta de voluntad, si tuviéramos laboratorio muchas cosas cambiarían”.
Consumo de mariscos
Lo más complicado es que “hay gente que está consumiendo mariscos y uno no le puede decir que no lo haga porque son personas adultas y después se enojan. Lo toman por el lado de que no tienen qué comer y si no hay trabajo es la única forma y lo  hacen nada más. Dios quiera que no pase nada y esto las autoridades lo saben. La gente lo hace porque no tienen plata y para ellos es fácil ir a buscar una olla de cholgas y comerlas”.
En estos momentos dice que tienen que buscar la forma de sobrevivir. “El municipio no se ha hecho presente, el alcalde no ha tomado contacto con nadie ni ha llamado tampoco”, lamentó Negüe.
“Tampoco hemos tenido comunicación con el intendente o seremis, salvo el gobernador que nos llama dos o tres veces a la semana”, admitió que les indigna la ausencia de las autoridades, “porque yo tengo que poner la cara y venir a conversar con ellos. Lo que más nos apura en estos momentos es el plan de trabajo”, señaló.
Gobernador
El gobernador de Última Esperanza, José Ruiz, dio cuenta recientemente de la preocupación del Gobierno Regional por mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Edén, y resaltó el mejoramiento de más de 30 casas de esa localidad con una inversión importante que incluye el mejoramiento de las conexiones eléctricas domiciliarias y las luminarias del poblado, ya próximo a ejecutarse. Al mismo tiempo, ya están aprobados los presupuestos para la reposición de 1.500 metros de pasarelas, un proyecto ya aprobado y que esperamos pueda iniciarse en el último trimestre de este año”.
Desde que se presentó el segundo caso de marea roja en el sector, en lo que va del 2016, Ruiz señaló que la gobernación ha estado “en contacto directo y constante con dirigentes vecinales, con el Comité de Desarrollo de Puerto Edén y el Sindicato de Pescadores, trabajando en conjunto con el Ministerio de Salud y la Armada para enfrentar la crisis”.
Enumeró que se están efectuando monitoreos semanales de marea roja en combinación con la Armada, Ministerio de Salud y el Comité de Desarrollo de Puerto Edén, con la finalidad de detectar la baja de toxinas lo antes posible y reabrir algunos sectores de pesca.
Ruiz señaló que se enviaron “cajas de alimentos para 23 familias de Puerto Edén. No es una solución definitiva pero si es una ayuda importante”. También mencionó la elaboración de un Proyecto Local de Marea Roja.

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