Es decir, en Magallanes volveremos a tener ante
nosotros cuatro papeletas para elegir a los máximos representantes.
A
más de dos años y medio de aquello, hay una lucha electoral que ya
comenzó y que acapara la mayor atención de los magallánicos. La “Madre
de todas las batallas” será sin duda la elección de senadores.
Ambos
parlamentarios que hoy nos representan en la Cámara Alta (Carolina Goic
y Carlos Bianchi) ya señalaron públicamente sus deseos de repostularse,
es decir ambos tienen el anhelo de permanecer por 24 años (casi un
cuarto de siglo) en el Congreso Nacional llevando la bandera de la
Región de Magallanes.
Pero
ahora hay otros dos candidatos que le salieron al camino: Gabriel Boric
Font, el actual diputado, y Claudio Radonich Jiménez, alcalde de Punta
Arenas.
El
representante del autonomismo ya señaló que no va a la reelección como
diputado, pero cercanos a él manifiestan que no esconde los deseos de
convertirse en senador. Otras fuentes del Frente Amplio aseguran que
desde Santiago también quieren tener a Boric en alguna circunscripción
electoral de la capital, donde obtendría una alta votación y podría
incluso lograr una representación más nacional y le permitiría inmiscuirse más de lleno en problemáticas políticas con una exposición mayor.
Pero
otros dicen que Boric se deja querer y que a él también le seduce mucho
seguir siendo representante de los magallánicos en el Parlamento.
Lo
concreto es que de quedarse en la zona más austral del país, Boric se
vería enfrentado a su desafío electoral más interesante. Enfrentarse a
“peces más gordos” de la política magallánica. “En la última elección de
diputados ganó mirando para atrás en Magallanes, por eso Gabriel cree
que con ese capital electoral le alcanza acá en su región”, dice un
autonomista muy confiado.
En eso está
Boric por estos días y su decisión no la dará a conocer antes de un
año, pero él sabe que la carrera ya partió y que por ello no debe
descuidarse.
En
tanto, Radonich –que por estos días descansa en Islandia- ya lo dijo
fuerte y claro: “No me repostularé a la Alcaldía de Punta Arenas el
próximo año, mis desafíos ahora apuntan al Congreso”. Radonich apuesta a
que logrará unir a la centroderecha en tornoa a su nombre, tal como lo
hizo el 2016 en que logró convertirse en el primer alcalde de la
centroderecha de la capital regional de Magallanes.
Otros
le enrostran que ese capital político lo habría perdido debido a los
problemas que presentó el primer año del mandato de Sebastián Piñera,
con tres intendentes en menos de un año. Radonich deberá trabajar y
harto para lograr los apoyos de su sector especialmente de algunos UDI,
entre los que destaca la diputada Sandra Amar.
El
alcalde de Punta Arenas sabe que la campaña ya empezó. Y sus pautas en
terreno, con harta cobertura mediática –como a él le gusta- son un plus
al que le agrada sacarle partido. Pero debe instruir muy fuertemente a
los suyos para que le colaboren y no le pongan piedras en el camino o se
cometan autogoles con erradas decisiones que después les pasan la
cuenta públicamente.
Por otra parte, el senador Carlos Bianchi ya comenzó su campaña con numerosas entrevistas radiales y televisivas.
Sus
principales dardos apuntan a Boric y Radonich. En todas sus
alocuciones, con esa misma voz ronca con la que se le conoció en la
década de 1980 en la Radio Nacional o en los actos a favor del gobierno
de facto, los ataca directamente sin mencionarlos.
A Radonich le enrostra sus gustos por sacarse selfies, la crisis de la Cormupa y los desaciertos del gobierno de Piñera.
A
Boric lo califica como “parlamentario de redes sociales”. Le señala que
“dice mucho” y “hace poco”. El locutor radial está nervioso. Se le
nota, porque siente que será una carrera larga y dura y ya no está en
los cuarenta y tantos como en 2004 cuando enfrentó su primera lucha
electoral para llegar a la Cámara Alta.
Sus
cercanos dicen que se le va cansado, pero que igual confía en su “don
de la palabra”, para convencer a sus electores que ahora se verán
enfrentados al dilema de optar por Bianchi o por Boric y Radonich que
son votos cruzados que se han dado en otras elecciones.
También
sus más cercanos colaboradores confiesan en que Bianchi está
obsesionado con romper el récord de Pedro Muñoz de 20 años como
parlamentario magallánico (11 de marzo de 1994 al 11 de marzo de 2014).
El locutor lleva 14 años.
A
Carolina Goic, Bianchi no la ataca mucho. Pese a que ella también
podría convertirse en parlamentaria por casi un cuarto de siglo, Bianchi
cree que unido
a Goic y yendo por la ex Nueva Mayoría podrían intentar el doblaje, si
es que Boric se va de la región. Entonces a ella no la va a tocar.
A
su vez, la expresidenciable de la Democracia Cristiana ya aseguró que
va a la reelección en Magallanes. Ella siente que en la zona más austral
tiene un manto de protección del que carece en la Región Metropolitana,
pese a que en más de una oportunidad al interior de su partido se lo
han plateado que dado el complejo panorama de competidores en Magallanes
no sería descabellado para ella optar por otra Circunscripción en la
zona central del país.
El falangismo podría reubicarla pero ella insiste en que sus deseos son en Magallanes.
A
simple vista, Goic es la más tibia en el inicio de campaña, pero no
dejarse engañar. Ella sigue haciendo harta pega en torno a los proyectos
de salud y en sus semanas en Punta Arenas o en Natales hace harto
despliegue mediático y reuniones con sus camaradas.
Su
principal debilidad apunta a que deberá limar asperezas con otros
falangistas de la región y agrupar bien a los suyos para que vuelvan a
salir a trabajar a las calles tras el descalabro electoral que sufrió
ella y la DC en las elecciones de 2017.
Lo
concreto es que en esta lucha electoral en la “Madre de todas las
batallas”, solo Goic y Boric son los únicos que tienen la opción de
optar por abandonar Magallanes para probar suerte en otra
circunscripción dado que son políticos con más figuración nacional.
Bianchi sería imposible. Su discurso no retumba en otras zonas y
Radonich -tras su éxito electoral de 2016- aún sigue prefiriendo el desayuno del Kiosko Roca.