En horas de la tarde del pasado domingo, se conoció que dos personas se encontrarían necesitando de auxilio en las inmediaciones del Monte Tarn.
Pingüino Multimedia conversó con Eduardo Hernández, encargado del Área de Rescate del Radioclub Patagonia Z8 quien compartió la experiencia del equipo en esta misión de rescate.
Y es que según el relato de Hernández, Mariel Ahumada y Ryan Bermúdez se encontrarían de excursión y a causa del mal tiempo vivido durante la mañana del domingo, se generó una situación de “viento blanco “ en la montaña, lo cual ocasionó que los jóvenes, se cayeran resultando con lesiones, la joven con una torcedura de tobillo y Ryan con un traumatismo en el lado izquierdo de su tórax.
Sin embargo los valientes aventureros, en medio del dolor y la desorientación volvieron al ritmo que les permitían sus lesiones a un escarpado donde tenían señal en sus equipos, dando aviso a sus familias.
Fue allí donde sus familiares reportaron de inmediato la situación a Senapred, quienes contaron con la rápida acción del GOPE y estos a su vez recibieron el apoyo de las ONG Cruz del Sur y Radioclub Patagonia Z8, todo esto cerca del mediodía del pasado domingo.
Al llegar el equipo, liderado por el experimentado rescatista y guía de trekking Eduardo Hernández, se dispusieron a realizar el ascenso hasta donde ya se encontraba el personal del GOPE resguardando a los accidentados excursionistas.
Al encontrarse, los tres equipos de apoyo, completaron la estabilización y atención de los lesionados, para emprender la bajada con la camilla a cuestas.
Cabe destacar que el equipo del Radioclub Patagonia, contaba con una antena de radiofrecuencias portátil desarrollada por ellos, a través de la cual podían mantenerse en constante comunicación en tiempo real a través de una serie de antenas de diversos socios del club, con lo cual podían informar detalladamente el estado de los pacientes, dando aviso incluso al SAMU, de manera que cuando el personal de atención prehospitalaria adoptara el procedimiento, ya estaban preparados para brindar la mejor atención a los rescatados.
Finalmente, según Hernández “el mejor regalo fue poder encontrarlos y traerlos con vida a su familia”.