El miércoles recién pasado fueron presentados los nuevos especialistas médicos, aún así, la falta de oncólogos y geriatras sigue siendo la piedra de tope para la región.
Ante esta situación, el presidente regional del Colegio Médico, Gonzalo Sáez, comentó que “los especialistas únicos son un muy mal escenario para un hospital, primero, porque da la impresión que los problemas están resuelto, pero claramente, se tratan de especialidades que están en continua precariedad”, además, agregó que “tampoco permite generar equipos que son imprescindibles para el desarrollo de la especialidad, entonces tener especialistas únicos en un hospital de alta complejidad como el nuestro no es un buen síntoma”
Para Sáez, asegurar una salud de calidad en regiones extremas implica una decisión política de pagar un mayor costo, además agregó que “debemos potenciar a la gente que está en la región que se quiera especializar, además hay que mejorar la política de incentivo para la gente que viene a nuestra región se quiera quedar”.
El colegiado agregó además que “no sé si hay una mala distribución de los recursos, lo que si se, es que hay una mala distribución de especialistas, en Chile más del 50% de los médicos trabaja para el sector privado, siendo que el sector publico atiende el 80% de la población”.
Respecto a la distribución de fondos económicos para especialistas, Gonzalo Sáez comentó que “hay que esperar para ver como aterriza esto en los hospitales regionales, a priori, el anuncio que dio el Ministro de Hacienda, parecían recursos bastante exiguos para mejorar equipamiento en salud”.
Por su lado, el geriatra del Eleam de Punta Arenas, Ramón Lobos, es más categórico y comentó que “cuando uno mira lo que hace el ministerio, por ejemplo, ofrece 70 becas de pediatría y tan solo 8 de geriatría, uno dice, pero como… estamos en un cambio en la situación epidemiológica del país, hay más viejos que niños, entonces a eso me refiero con falta de planificación”.
Lobos explicó además que “aquí hay que buscar soluciones a largo plazo, estas deben ser orientadas a como se organizan los sistemas de salud, como trabajan los hospitales en torno a la atención del adulto mayor y como se van estimulado a los médicos para que aseguren mayor permanencia”. “Más que un incentivo económico para que trabajen en las zonas extremas, debería haber un incentivo tributario, pagar menos impuestos en base a la cantidad de años que estén trabajando en la ciudad”, concluyó el doctor Lobos.