Sernageomin comienza marcha blanca para monitoreo del volcán Burney

El proyecto piloto de monitoreo instrumental de la actividad del
volcán Burney, en la comuna de Puerto Natales, región de Magallanes y Antártica
Chilena, comenzó oficialmente el recién pasado 3 de noviembre de 2015 su fase
de marcha blanca, luego de que el Gobierno informara el avance del testeo de la
tecnología ante las condiciones ambientales de la zona y la capacidad de
recarga de baterías mediante paneles solares. El Burney será el primero de la
Patagonia magallánica en ser incluido en la Red Nacional de Vigilancia
Volcánica del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Hasta
ahora esta red monitorea oficial y directamente más de 40 volcanes, entre el
volcán Taapaca, en la región de Arica y Parinacota, y el volcán Hudson, en la
región de Aysén.

Al respecto, el intendente Jorge Flies Añón, expresó que
“obviamente estamos expectantes por saber cuándo Sernageomin va a
oficializar el ingreso del Burney a la red de monitoreo, y entendemos que se
requiere esta marcha blanca para afinar al equipamiento y escoger aquellos
instrumentos más adecuados para que las señales sean estables y resistentes al
clima y a la necesidad de autonomía energética de las estaciones sismológicas y
los demás equipos. Esta es una interesante noticia para la región, porque
directamente se podrá monitorear al Burney, pero también la actividad sísmica
de toda la región, incluyendo indirectamente a los demás volcanes activos de
Magallanes. Esto, gracias a un convenio de cooperación entre el Sernageomin y
el Centro Sismológico Nacional de la 
Universidad de Chile, lo que beneficiará a chilenos y argentinos”.

Por su parte, el director nacional del Sernageomin, Rodrigo Álvarez
Seguel, señaló que “Chile tiene un interés geoestratégico por desentrañar
el comportamiento de los volcanes activos de los Andes Australes. La pronta
inclusión oficial del volcán Burney será un hito a escala de la Patagonia y del
país, pues aportará información científica y técnica muy útil para descifrar
conocimientos de la corteza terrestre en esta zona, y proteger a la comunidad
local”.

“Las erupciones recientes de los volcanes Hudson y Chaitén demuestran
cuán errada es la creencia de que el volcanismo registraría menos actividad en
la zona sur del país. Es necesario que junto con el monitoreo sísmico, haya más
estudios geoquímicos sobre la historia eruptiva de estos volcanes, porque de
ese modo es posible saber cómo se comportan. Durante los próximos años, en
consecuencia, el país debe avanzar tanto en ampliar la cobertura del monitoreo,
como en generar mapas de peligros para cada volcán. A nivel municipal, por otra
parte, está pendiente la tarea de elaborar el Plan de Emergencia Volcánica
sobre cada volcán presente en una comuna”, complementó Álvarez.

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