“Vamos a recuperar para los bomberos de nuestra comuna, el carro que le
fuera asignado en su oportunidad y que aún no llega a nuestra comuna”, señaló,
en forma clara y precisa, el alcalde de la comuna de Laguna Blanca, Ricardo
Ritter Rodríguez.
El edil indicó que esa entrega se ha ido demorando en el tiempo y eso
perjudica a la comuna, a los voluntarios de la Novena Compañía, con base en
Villa Tehuelches y afecta negativamente la ayuda que, en caso de accidentes,
requieren las personas que los han protagonizado.
“Necesitamos ese nuevo carro, que nos sirva, porque el que se tiene no
sirve cuando hay escarcha, nieve o hay que dirigirse a sectores de difícil
acceso”, reiteró la primera autoridad comunal de Laguna Blanca.
Agregó que las gestiones para poner fin a lo que parece ser un lamentable
conflicto que está perjudicando a la comuna rural, están a cargo del capitán de
la Novena Compañía, Fernando Colivoro, y del director de la entidad, René
Villegas.
Se espera un pronunciamiento de las autoridades bomberiles de Punta Arenas
para que el problema sea solucionado, fundamentalmente, por la regularización
de una situación que viene demorándose ya por
largo tiempo, se indicó.
Finalmente, el alcalde de Laguna Blanca informó que la ampliación y
adecuación de las dependencias de la compañía de bomberos voluntarios de Villa
Tehuelches significó una inversión de 140 millones de pesos, financiados
mediante el Fondo Regional de Iniciativas Locales (FRIL), que pareciera haber
sido poco útil sin la entrega del prometido carro nuevo, adecuado para
enfrentar los requerimientos que pudieran presentarse, por ejemplo, en caso de
un accidente de vehículos, cuyos ocupantes hayan quedado atrapados en ellos o
desafiar y vencer la ruta escarchada o nevada con la potencia de la doble
tracción.
Conflicto añejo
El problema, de acuerdo con fuentes bomberiles, tiene ya una duración de
casi 17 años, cuando habría partido la Novena Compañía. Primero, se le asignó
un carro marca Berliet 770, de origen francés, que no era apto para operar en
el sector de la ruta 9, cercano o no a Villa Tehuelches, en la comuna de Laguna
Blanca, pero que, con el esfuerzo municipal y la comunidad pudo funcionar y ser
dotado de algunos equipos calificados como “mínimos” para sus eventuales tareas
humanitarias.
Posteriormente, la Junta de Bomberos le asignó un “carro araña” a la Novena
Compañía y se empezó a trabajar en el proyecto para dotarla de un carro capaz
de enfrentarlos problemas de un rescate en vehículos accidentados; combatir las
llamas de esos vehículos en caso de incendiarse y luchar contra el fuego en
caso de incendios estructurales.
Fue así como se llegó a determinar que era preciso dotar a los bomberos de
Laguna Blanca de un vehículo denominado “Mini Pumper”, cuyas características le
permitían enfrentar esas situaciones y, además, desplazarse en calzadas
escarchadas o nevadas y terrenos y pendientes abruptas gracias a su potente
doble tracción.
Ese carro llegó a Punta Arenas, pero las autoridades bomberiles decidieron
reasignarla y, finalmente, para evitar conflictos entre las compañías de la
ciudad, se determinó que quedara en manos de la Cuarta Compañía..
Los hechos acaecidos determinaron que, como el problema incumbía tanto a la
municipalidad de Laguna Blanca como al gobierno regional, se pidiera una
investigación ante la Contraloría, cuyos resultados están pendientes.
Lo concreto es que la “Mini Pumper” ha sido disputada por la Primera, la
Tercera y la Cuarta Compañías, privando de ella y sus equipos a los voluntarios
de la Novena Compañía, que deben movilizarse a las emergencias en un carro
Magirus Deutz, el cual no es apto para operar en esa comuna y que, según
versiones irónicas, “patina hasta dentro del cuartel de bomberos de Villa Tehuelches”, con el consiguiente
riesgo de accidente y lesiones para los voluntarios de la Novena Compañía que
anhelan que la máquina asignada les sea entregada lo más pronto posible.-