El
reciente hallazgo de registros de oro, a 70 kilómetros de profundidad,
en la provincia argentina de Santa Cruz, está revolucionando la geología
mundial, situación que atraerá un gran interés científico por la
Patagonia y con ello, Magallanes.
El
ingeniero civil en minas de la Universidad de Magallanes (UMAG),
Alejandro Barrientos, manifestó ayer que “con este hallazgo se
comprenden mejor los procesos geológicos de la formación de la Tierra y
eso, en términos concretos para Magallanes, significará que se abrirá un
interés mucho mayor de los científicos de todo el mundo por visitar
esta región, tanto por su importancia en la formación de la Tierra, como
en el desarrollo geológico de la Antártica”.
Y
es que el interés económico detrás de estas investigaciones es
manifiesto y se relaciona con la posibilidad o no de la existencia de
recursos de oro e hidrocarburos en la zona. “Con esto se confirma y
entiende mejor la razón detrás de la riqueza minera que siempre ha
caracterizado a Magallanes, desde su formación. Recordemos que cuando
nace Punta Arenas, lo hace como una zona de gran interés económico,
entre otros motivos, por sus lavaderos de oro”, explicó.
En
momentos que ya se advierte un creciente interés científico por la
región, Barrientos está seguro que este descubrimiento a casi dos mil
kilómetros de distancia de Punta Arenas, traerá consecuencias relevantes
para esta zona, pues se hace más necesario un esfuerzo científico mayor
para seguir completando las piezas faltantes de este proceso. “No
olvidemos que la teoría de la deriva continental empieza recién hace un
siglo y apenas, el año pasado, se descubrió que la Patagonia había sido
una parte de África que se desprendió y se unió entonces a lo que ahora
es Sudamérica, pero todavía no está totalmente claro, el papel que jugó
en este proceso la zona de Magallanes y la propia Antártica”.
La
desintegración de Pangea se inició hace 200 millones de años, explica
Barrientos, y la formación de los Andes, especialmente en lo referente
al sector de nuestro país y región alcanzó su mayor impulso hace 64
millones, agrega el profesional. Por lo tanto, explica, hay un período
enorme de tiempo que requiere de un extenso esfuerzo científico para ser
dilucidado y que, según Barrientos, incrementará aún más, el interés
científico mundial por la región más austral de Chile.
Ya está en marcha
A
fines de 2016, el intendente Jorge Flies anunció que la meta de la
región más austral del país es contar con un científico por cada 160
habitantes para el año 2020, cumpliendo así el objetivo de formar una
comunidad con un millar de investigadores. “Nos hemos propuesto como
meta pasar de los aproximadamente 50 científicos que teníamos en 2014 a
más de mil para el año 2020, lo que transformará de forma extraordinaria
la relación con la ciudadanía, porque convertirá a Magallanes en una
región de ciencia”, explicó la autoridad regional, quien indicó que de
hecho, ya hay más de 300 científicos que están trabajando
permanentemente en la zona.
Minería submarina
Barrientos
agregó que con el desarrollo pionero de la minería submarina, se
desatará seguramente un gran interés por nuevas exploraciones en el
subsuelo marino de Magallanes, ya sea en busca de oro o hidrocarburos.
“El escenario global de la minería va a cambiar”, sentenció.