Un amplio estudio realizado en Suecia mostró que los genes son tan importantes como los factores ambientales como causa del autismo, mientras investigaciones precedentes le otorgaban mucha más importancia.
“Estamos sorprendidos por nuestros resultados, porque no nos esperábamos que los factores ambientales fueran tan importantes en el autismo”, explicó Avi Reichenberg, investigador en el Mount Sinai Seaver Center for Autism Research, en Nueva York.
Estos factores, no analizados por el estudio, podrían incluir según sus autores el nivel socioeconómico del hogar, complicaciones en el parto, infecciones padecidas por la madre y el consumo de drogas antes y durante el embarazo, según consigna agencia AFP.
Los investigadores dicen haberse sorprendido al descubrir que la herencia pesaba cerca de 50%, mucho menos que las estimaciones anteriores de 80% a 90%, según un artículo publicado en el Journal of the American Medical Association.
Los resultados provienen del análisis de los datos de más de dos millones de personas en Suecia entre 1982 y 2006, el mayor estudio realizado hasta el momento sobre los orígenes genéticos del autismo, que afecta a cerca de una de cada 100 personas en el mundo.
Estadísticas estadounidenses recientes han estimado que una de cada 68 personas era autista en Estados Unidos. Los coautores de la investigación trabajan en el King’s College de Londres y el Instituto Karolinska de Estocolmo.
Los científicos aún desconocen los orígenes del autismo. Estudios recientes se inclinan por el origen prenatal de este trastorno del desarrollo.
El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por un grave déficit del desarrollo, permanente y profundo. Afecta la socialización, la comunicación, la imaginación, la planificación y la reciprocidad emocional, y evidencia de conductas repetitivas o inusuales.
Los síntomas son la falta de interacción social (muestran dificultad para relacionarse con otros niños de la misma edad, poco o nulo contacto visual, evita el contacto físico, no responden al ser llamados por su nombre, no tiene lenguaje y si lo tiene presenta alteraciones), las estereotipias (movimientos repetitivos), poca tolerancia a la frustración, risas o llantos sin motivo aparente, presentan hiperactividad o son muy pasivos, no hay juego simbólico y carecen de juego creativo.