Milanés,
de 79 años, se encontraba internado en un hospital madrileño desde el
12 de noviembre por “infecciones recurrentes”, según señaló su oficina
artística.
El
cubano, que en los últimos años residió en la capital española, tenía
un frágil estado de salud y sufría, entre otras dolencias, un trastorno
renal por el que recibió un trasplante de riñón en 2014.
El 21 de junio ofreció su último concierto en La Habana, donde actuó para miles de personas en un estadio deportivo.
Una
de las primeras reacciones en Twitter ante la muerte de Milanés fue del
presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, que lo llamó una “voz
inseparable de la banda sonora de nuestra generación”.
En enero había fallecido su hija
mayor, la también cantante y productora musical Suylén Milanés, debido a
un accidente cerebrovascular. La artista había desarrollado una amplia
carrera en el ámbito musical en sus 50 años.
Pablo
Milanés asumió una posición crítica tras las protestas de julio de 2021
en la isla, cuando cuestionó la represión y el hambre a los que está
sometido el pueblo cubano por el “fracasado” gobierno, y se mostró confiado en que los jóvenes serán el “motor” de cambio en su país.
Punta Arenas
En 2016 el cantautor Pablo Milanés fue
parte del Festival Folclórico en la Patagonia, y su presentación
deslumbró a cada uno de los asistentes que llegaron al gimnasio de la
Confederación Deportiva, en Punta Arenas.
El
artista también participó de un punto de prensa donde los medios
locales pudieron realizar diversas preguntas, que el cubano respondió
muy amablemente.
En
cuanto a su presentación, hizo un recorrido por sus principales éxitos,
con los cuales, como era de espera, emocionó al público que repletó el
recinto para escuchar sus interpretaciones.
En
aquella jornada festivalera el artista cubano se llevó un “Ñandú”,
premio que entrega el certamen a los artistas que se presentan en este
escenario de la Patagonia.
Al
concluir su presentación, Milanés no pudo menos que afirmar:
“Maravillosa noche, gracias a todos ustedes por invitarnos a estar en
esta noche tan maravillosa”, señaló el cubano, visiblemente emocionado
al ver que el público magallánico cantaba todas sus canciones.
Antes
de finalizar su presentación en el escenario Alfonso “Cocho” Cárcamo,
el trovador recibió una bandera de la Región de Magallanes, de la mano
de un vecino que se acercó a entregársela, y el artista la puso sobre sus hombros y la abrazó tras un sinnúmero de aplausos.