Un
apretada y amplia agenda comenzó a desarrollar ayer en Punta Arenas
Patricio Morales, gerente general de Comunicaciones y Telefonía Rural
(CTR), la empresa chilena que, junto a su aliado estratégico Huawei
Marine, se adjudicó la licitación de la Fibra Óptica Austral (FOA).
Durante su permanencia se reunió con autoridades regionales y
nacionales, además de actores relevantes en el proceso de implementación
como la UMAG, el Inach y el Hospital Clínico Magallanes.
Haciendo
un alto en sus actividades, Morales dijo a Diario El Pingüino que “nos
adjudicamos esta tremenda iniciativa del Gobierno de traer conectividad a
las regiones de Magallanes y Aysén, a través de un cable submarino de
más de 3.000 kilómetros de longitud y a 3.000 metros de profundidad, que
va a permitir que este territorio se conecte con el mundo con un
estándar de clase mundial”. Agregó que “el proyecto FOA tiene una
inversión de 82 millones de dólares aproximadamente, $ 52.691 millones,
que corresponde al 98% del fondo ofrecido por la Subtel”.
El
ejecutivo añadió que el tiempo de desarrollo del proyecto está estimado
entre 26 y 30 meses, es decir, un poco más de dos años. En enero de
2018 parte la primera etapa, que son los barcos de survey, como se les
denomina, que recorren y escanean el fondo marino por donde atravesará
el cable. Luego de eso, se hace toda la ingeniería de detalle.
Posteriormente, comienzan su navegación los barcos cableros, que
sumergen el cable”.
“Hasta
1.000 metros de profundidad el cable va enterrado 1 metro y medio bajo
el fondo marino. Después de esa profundidad se posa sobre el fondo con
su propio peso específico”, precisó.
Data center
Pero
CTR trajo otra buena noticia a la región, que paralelamente a la
ejecución de las obras de la fibra óptica tiene planificado construir su
tercer data center en Chile -ya existen dos en Santiago- con una
inversión de 20 millones de dólares y que se emplazará en Punta Arenas,
dadas sus óptimas condiciones para la segura operación de un centro donde se emplaza el equipamiento electrónico que guarda toda la información de una organización.
Por
las inmejorables condiciones meteorológicas para este tipo de
operaciones de Punta Arenas, el data center consume mucho menos energía
para su climatización que en otras zonas de Chile. De igual modo, en la
Región de Magallanes no se registran sismos, lo cual favorece la
seguridad y servicio continuo, claves para su buen funcionamiento.
“Con
una infraestructura superior a los 600 metros cuadrados, con capacidad
de 3,5 M/W y una eficiencia energética de 1,3, en virtud de las
favorables condiciones geográficas y climáticas de la región”,
precisaron.
Además,
“con la fibra óptica submarina y el data center, CTR aporta a hacer
realidad un desafío país pendiente, que era lograr la soberanía e
independencia en las comunicaciones de Chile en la zona austral, las
cuales hoy dependen de la conexión terrestre que provee Argentina”,
subrayaron.
Nueva carretera austral
Asimismo,
la tarde de ayer los ejecutivos de CTR, Huawei y el subsecretario de
Telecomunicaciones, Rodrigo Ramírez, se reunieron con los principales
actores involucrados en el proyecto para presentarles los alcances de la
fibra óptica, la que destacaron como la “Nueva Carretera Austral”.