Este miércoles se presentó la cuarta versión del automóvil en el Parque O’Higgins de Santiago, con una clara idea: la apertura a un modelo de producción, apuntando a un vehículo que potencialmente podría llegar a las calles.
Oliver Romero, encargado de administración y finanzas del proyecto, expresó a El Mercurio que “estamos demostrando que se pueden hacer vehículos solares, apuntando a su masificación, a romper el esquema que se tiene sobre este tipo de vehículos”.
En términos técnicos, el nuevo auto entrega un rango de autonomía de entre 350 y 400 kilómetros, dependiendo del estado del terreno y las condiciones ambientales. Cuenta con una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora, aunque sus creadores afirman que se planea una velocidad crucero de 70 kilómetros por hora.
En esa velocidad esperan correr la próxima Carrera Solar Atacama, desafío que se desarrollará en noviembre próximo en las regiones de Tarapacá y Antofagasta.
Si bien el prototipo no se encuentra completamente listo para su uso, el equipo de Eolian se prepara para otro desafío: un viaje desde Arica hasta Santiago, realizado exclusivamente con energía solar. El objetivo es demostrar que los autos solares no son solamente para los desiertos. “No son una realidad ajena, son algo industrializable en el mediano plazo”, señaló Romero.
La travesía, que incluirá detenciones en distintas ciudades para realizar actividades educativas sobre la energía solar, comenzará un día después de que se realice la premiación de la Carrera Solar Atacama.