Esta
noche, en el Hotel Casino Dreams de Punta Arenas, se presentará el
grupo Fulanito, después de las 23.30 horas. Para presenciar el
espectáculo es necesario contar con la entrada general al salón de
juegos.
A
fines de los 90 no hubo fiesta que no tocara esa mezcla de ritmos
tropicales y callejeros con incrustaciones de spaninglish. Temas como
“Guayando”, “Cepillo” o “Pena Por Ti”, se transformaron en canciones
obligadas en las discos, encuentros familiares y de amigos. El amor con
nuestro país quedó sellado en el 2000, cuando Fulanito hizo bailar a
todo el público en el Festival Internacional de la Canción de Viña del
Mar. Años más tarde, lo hicieron nuevamente en la Fiesta de la
Independencia, en Talca, ante más de 100 mil asistentes. En todo caso un
éxito no casual, ya que el grupo norteamericano de origen dominicano,
ya había instalado su fama en países como Japón, Kenia, España, Estados
Unidos, Vietnam, Suiza y en toda Centroamérica.
Regreso
Fulanito
vuelve a Chile para reencontrarse con un público de al menos dos
generaciones, que ven en la mezcla de merengue típico con rap, house y
hip hop, expresión musical rítmica, festiva y contagiosa con canciones
que se han convertido en himnos universales de la diversión. Las
innumerables nominaciones y galardones en los premios musicales más
importantes del mundo, como Los Grammy, Bilboard, Lo Nuestro, Latin ACE
Award, Casandra, entre otros, los convierten en un infaltable de los
grandes escenarios y avalan su jerarquía.
Los
hermanos Rafael y Edwin Vargas, subirán nuevamente a los escenarios
chilenos, con un recorrido por los Casinos de la cadena Dreams de todo
el país.
“Desde
1997, con el lanzamiento de su primer álbum ‘El hombre más famoso de la
tierra’, canciones como ‘Guallando’, ‘La Novela’, ‘El cepillo’, ‘Pecho a
Pechuga’ y tantos otros, instalaron en nuestro ADN musical el clásico
estilo que crearon, el merengue ‘ripeao’, una innovadora mezcla de
sonidos tradicionales con el acordeón dominicano”, comentó el productor
general de la cartelera Dreams, Mauricio García Huidobro.