Después
de algunos días sin pronunciarse, el máximo líder de la Iglesia
Católica, el Papa Francisco, manifestó “su preocupación” por Chile y
llamó a “encontrar soluciones” a través del “diálogo”, al término de la
audiencia general en la Plaza San Pedro.
“Espero
que se ponga fin a las manifestaciones violentas, se realicen esfuerzos
a través del diálogo para encontrar soluciones a la crisis y hacer
frente a las dificultades que la han generado, por el bien de toda la
población”, dijo el pontífice ante los miles de peregrinos que asistían
al tradicional encuentro semanal.
El
llamado de Francisco está en línea con lo manifestado ayer a Diario El
Pingüino por los obispos evangélico y católico en Magallanes, David
Paillán y Bernardo Bastres, respectivamente, quienes se refirieron
específicamente al anuncio presidencial de nueva agenda social.
“No son los 30 pesos”
Respetuoso
de sus pares de la Confraternidad de Pastores Evangélicos de Punta
Arenas, con quienes se reuniría minutos más tarde para abordar el tema,
el obispo David Paillán, pidió referirse al anuncio presidencial a
título personal, luego de lo cual señaló que “desde una perspectiva
política los anuncios fueron políticamente correctos, pero desde una
perspectiva ciudadana me parece que aún son insuficientes, porque los
temas que se tienen que tocar necesitan de una reforma más de fondo y a
este gobierno de turno le va a faltar tiempo para hacerla”.
En
referencia a lo que habría gatillado el estallido social -el alza en el
pasaje del Metro- Paillán recordó que “como alguien dijo, no son los 30
pesos sino los 30 años de despreocupación de la clase política, porque
estos temas deberían haberse tratado mucho tiempo antes o comenzar las
reformas con antelación”.
Desde
su mirada, “últimamente se ha estado trabajando en proyectos de ley que
no son lo que la gente está esperando o la sociedad necesita, por
ejemplo, las AFP, jubilaciones, transporte, educación, salud, impuesto a
los combustibles, que son más trascendentales”.
Como
pastor que trabaja cara a cara con las personas, relató que “nosotros
vemos, por ejemplo, que una persona que jubila, literalmente, pasa a una
calidad de indigente. Y es cosa de ver quiénes están barriendo la plaza
(de Armas) en Punta Arenas, las calles de nuestra ciudad. Ahí hay un
mensaje ciudadano que refleja los cambios que deberían haberse comenzado
a hacer hace treinta años”, fustigó.
“Actuó con humildad”
En
tanto, al ser consultada su opinión, el obispo católico de Punta
Arenas, Bernardo Bastres, dijo que “ahí hay cosas que no me corresponden
a mí, porque son del mundo político”.
No
obstante, se refirió a la acción de convocar a un acuerdo nacional e
indicó que “ha habido un cambio de actitud del Presidente en su
declaración de anoche (martes). Parece que ha escuchado un poco lo que
la gente quiere o por lo menos ha incorporado algunos elementos que
sabemos que son los que han causado esta gran tensión que estamos
viviendo”.
Bastres
añadió que “actuó con humildad al pedir perdón y reconocer que debió
haber estado más atento a algunas cosas y no lo estuvo. Esa actitud me
permite decir que aquí vamos por un camino que es correcto”.
Respecto
de lo que faltó, el obispo de Punta Arenas dijo que el gran tema de los
últimos años ha sido la tercera edad, “creo que en eso estamos al debe y
personalmente pienso que están desprotegidos en salud y en la parte
económica. Ahí hubiese esperado un cambio más significativo”.
-¿Qué autocrítica hace la Iglesia respecto del estallido social?
“Como
Iglesia hemos señalado que estaba este clamor social. No se nos ha
querido escuchar algunas cosas. Lo hemos señalado en innumerables
documentos en que nos referimos a la desigualdad, a la amistad cívica, a
la tensión social. En eso hemos sido muy claros desde hace muchos
años”.