Miguel Palma y los desafíos del “Canto a Magallanes”

En una de estas
oportunidades el poeta y dramaturgo magallánico, Fernando Ferrer,
presenció una de sus presentaciones y propuso llevar a cabo un proyecto
nunca antes visto. Esta obra inédita se tituló “Canto a Magallanes” y
como dice su nombre, es un repaso histórico, espiritual y social de la
región. Estos artistas fueron visionarios y pensaron su puesta en escena
más allá de lo musical, por lo mismo incluyeron relatos, cantos y un
coro
a este montaje de sonidos folclóricos,
pero con varios elementos del rock, al puro estilo de Los Jaivas,
quienes en ese tiempo estaban dando a conocer este estilo que fue
fundamental para su éxito.

Así,
tras varios ensayos y recopilación de información, acudiendo en
reiteradas ocasiones al historiador Mateo Martinic, le dieron vida al
“Canto a Magallanes”. La obra fue presentada en la Universidad Técnica
del Estado (UTE) y gustó mucho según dice Miguel Palma, tanto que de
hecho la casa de estudios comprometió su apoyo total, con la aprobación
del capitán de navío Carlos Toledo de la Maza, quien fue instaurado en
la universidad como delegado de Gobierno por la Junta Militar. Como
anécdota, el fundador de Taller Alturas comenta que 30 años después se
encontraron con este funcionario de la Armada, que ahora estaba de
civil, y les dijo textual “por mi ustedes están cantando porque yo tenía
clarito lo que estaba pasando, pero a mí me gusta mucho la música y
dejé pasar”.

Así
en noviembre de 1976, la UTE se encontraba apoyando el proyecto cultura
en su totalidad y por lo mismo conformaron un grupo de trabajo, para
que haga un show de luces y proyecten diapositivas durante la
presentación, lo cual era un hecho inédito en la región. “Fue novedoso y
a eso se le incluye un coro que terminó de dar el toque. Nos favoreció
mucho el apoyo de la UTE”, indicó Palma. La casa de estudios también
gestionó funciones en el Teatro Municipal de Punta Arenas, y de pasar a
ser un par de presentaciones, terminó siendo un ciclo y gira regional.

Momento inolvidable

Así
se gestó una instancia crucial y determinante para Taller Alturas y
Miguel Palma. El músico explica que Enrique “Lalo” Sánchez amparó el
proyecto cultural y propuso grabarlo en Santiago. Aprovechando el viaje,
organizó presentaciones en la capital nacional, en el mítico Teatro
Municipal. Fueron dos funciones, emocionando al público presente, el
cual en su mayoría era magallánico. Esto ocurrió en el verano de 1977.

Miguel
Palma explica que el día antes y en la misma jornada de la función,
estaba muerto de miedo. No pudo encontrar paz hasta después de varios
minutos sobre el escenario, al ver que el público estaba cautivado. “Eso
tuvo un impacto tremendo para nosotros, nadie creyó que se llevaría a
cabo de la forma en que ocurrió y ahora nos percatamos que tuvo una
consecuencia que nunca imaginamos y nos alegramos que sea ahora una cosa
patrimonial y sea un aporte cultura para Magallanes”, agregó el músico.

Consecuencias

Miguel
Palma explica que Taller Alturas les entregó muchas cosas positivas y
les dio una carga espiritual positiva. Sin embargo, en lo laboral hubo
complicaciones. “Pasó con el ‘Canto a Magallanes’ y ‘El Pionero’ cinco
años después. Recuerdo que después de eso todos quedamos cesantes. Fue
muy duro”, reveló el músico.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS