El
viernes se formalizó al presunto autor del asesinato de Amanda Rojas,
quien fue hallada sin vida en su departamento de Valparaíso. El hombre
–y amigo de la víctima– enfrenta cargos por robo con homicidio y uso
malicioso de tarjetas de crédito.
“No
se imputó desde un principio a este caballero, pese a que estaba
absolutamente claro que él había sido la última persona que había estado
con Amanda Rojas”, explica el abogado Rodrigo Mateluna. Exfiscal
adjunto de Copiapó y exdefensor público, hoy representa a la familia de
la víctima.
Según el querellante, la detención del imputado demoró por su propia conducta. Dos días después de la
muerte de Amanda, declaró ante la Policía de Investigaciones (PDI) de
Lautaro – a casi 620 kilómetros de Valparaíso– que Amanda se había
quitado la vida al frente suyo.
“Esa
versión fue lo que demoró todo esto, hubo que reconstituir a través de
varios peritajes para establecer que no había un suicidio, sino que un
homicidio”, explica Mateluna.
En
julio del 2019, la fiscalía obtuvo pruebas del imputado realizando tres
giros por 200 mil pesos y seis compras a tiendas. El abogado Mateluna y
su colega, Víctor Demaria, interpusieron una segunda querella en contra
del único detenido de la causa, quien hoy cumple con prisión preventiva
y espera el cierre de la investigación, fijada en 90 días”.
–¿Qué indagatorias restan?
“Lo que queda ahora para la investigación para la fiscalía y para los querellantes
es bien poco. Este plazo de investigación de 90 días es para producir
prueba de la defensa. La prueba de cargo de nosotros está sobradamente
producida. Será la defensa la que dirá qué diligencias de investigación
se van a realizar”.
–¿Qué penas podría cumplir el imputado?
“El
robo con homicidio va de presidio mayor en su grado máximo -15 años y
un día- a presidio perpetuo calificado. O sea, un presidio perpetuo que
solo puede ser sustituido 40 años después”.
“Es
una pena bien extensa. Aquí se mató a Amanda Rojas para hacer tres
giros de 200 mil pesos y seis compras en locales comerciales. Para
renovar el ropero, para comprarse un McDonalds, para comprarse una
pizza… Esa fue la motivación para matar a Amanda Rojas”.
–¿Le podrían beneficiar atenuantes?
“Hasta
donde nosotros entendemos, el imputado ya tiene una atenuante:
irreprochable conducta anterior. Eso sí, nosotros detectamos que había
una causa vigente de este año por violencia intrafamiliar”.
–¿Influye?
“No, eso no tiene un efecto en atenuantes, porque se determinan el día de comisión del delito. Pero sí incide en la discusión de prisión preventiva”.
–¿Y le puede perjudicar alguna agravante?
“Lo que vamos a buscar es probar que sí existió
algún tipo de agravante que podría configurarse por algún tipo de
género. Ahí podría haber algún tipo de agravante donde se podría
trabajar al respecto”.
“Lo
que sí haremos es descartar la colaboración sustancial al
esclarecimiento de los hechos. Como dijo ayer el defensor, el imputado
se presentó cada vez que fue requerido. Pero una cosa es presentarse y
otra es colaborar. Él se presentó para su versión de los hechos. Su
versión es que Amanda Rojas se suicidó, y eso no es colaborar
sustancialmente”.