El acusado fue detenido el 7 de octubre de 2020, cuando regía el Estado de Excepción por la pandemia del Covid-19.
Según
la acusación, funcionarios de la Fuerza Aérea fiscalizaron un taxi
básico en el cruce de la Ruta 9 Norte con avenida Frei Montalva. Entre
sus ocupantes estaba el imputado, quien les exhibió un permiso temporal
supuestamente anómalo: se había adulterado la hora que autorizaba su
desplazamiento.
El
joven –que tenía antecedentes por infringir las normas sanitarias–
quedó con arresto domiciliario total y arraigo regional desde el control
de su detención.
Finalmente,
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas lo enjuició por
falsificación de instrumento público e infracción a las normas
sanitarias. Arriesgaba casi cuatro años de cárcel. Sin embargo, los
jueces estimaron que los ilícitos no se podían dar por acreditados con
la prueba rendida.
Según el veredicto, “no concurren las exigencias legales de rigor para configurar cada uno de estos hechos punibles”.
La decisión absolutoria será fundamentada en la sentencia que se comunicará el 4 de agosto.