El acusado fue condenado
a 10 años de cárcel por femicidio frustrado el 28 de enero. Según la
Fiscalía, se abalanzó, estranguló y golpeó a su exconviviente, quien
debió apretar un botón de pánico proporcionado por el Sernameg para que
la agresión no escalase en violencia.
El
caso dio un giro la semana pasada, cuando la Corte de Apelaciones de
Punta Arenas anuló la sentencia y ordenó la realización de un nuevo
juicio. De acuerdo al fallo, “el propósito de dar muerte a la víctima no
se encuentra en la descripción de los referidos hechos”.
Ayer
la defensa solicitó que se modificase la prisión preventiva que pesa
sobre H.L.T. hace casi 14 meses. Argumentaron que la Corte ya estableció
que no se configuraba la intención femicida del acusado.
Sin
embargo, el tribunal rechazó modificar la medida cautelar. Los
magistrados consideraron que la situación del imputado no ha variado,
pues continúa la acusación en su contra por femicidio frustrado.
“Teniendo
presente la gravedad de la pena asignada al delito, la naturaleza y
móviles del mismo, como también la seguridad de la víctima, el tribunal
considera que no se dan los requisitos para modificar la prisión
preventiva”, resolvió el juez Luis Álvarez Valdés.
El nuevo juicio en contra del imputado se iniciará el próximo 29 de agosto ante una sala no inhabilitada.