Hasta el tribunal mixto de Puerto Natales recurrió un adulto mayor que perdió los derechos que le correspondían por
el testamento de su difunta esposa. El hombre –que no sabe leer ni
escribir– interpuso una querella en contra de su ex hijastra, quien lo
habría engañado para firmar una escritura notarial.
La víctima tiene 81 años, es viudo y vive solo en un terreno que adquirió de un matrimonio anterior.
Según
su querella, la hija de su difunta esposa se acercó a él y le dijo que
necesitaba una persona que lo cuidara durante su vejez. Le señaló que
ella estaba dispuesta a instalarse en su casa para pagar sus cuentas,
hacer compras y pedir las horas en el hospital.
Para realizar estas labores, la querellada lo habría convencido de conferirle un poder notarial.
La víctima firmó
los papeles el 13 de abril del 2020 en la notaría de Puerto Natales,
pero habría sido mediante engaño: el documento que suscribió
correspondía a una escritura pública sobre la herencia de su difunta
esposa. Al estampar su firma transfirió la totalidad de las acciones y
derechos que le correspondían del legado a la hija de su ex cónyuge.
De acuerdo a su querella, la compraventa se estableció en un millón de
pesos, un precio irrisorio que aún no habría sido pagado por la
querellada. El adulto mayor se enteró de la verdadera naturaleza de la
escritura meses más tarde.
“Durante
mi estancia en la notaría en ningún momento se consideró que no sé leer
ni escribir, ni menos se dio lectura a dicha escritura. Luego de dicho
trámite, la querellada prácticamente se desentendió de mi persona
alegando que había sufrido una lesión en una pierna y que, por tales
razones, ni siquiera podía visitarme”, dice la acción.
Patrocinado
por el abogado Daniel Aguilar, la víctima interpuso una querella ante
el Juzgado de Letras y Garantía de Puerto Natales. Solicita que la
fiscalía indague un eventual delito de estafa a través de la Brigada
Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) de la PDI y que llame a
declarar a la hija de su difunta esposa.