Arresto domiciliario nocturno para conductor que chocó ebrio

Con las manos esposadas
y moretones en su rostro, Wilson Salomón González Ruiz escuchó la
determinación del Juzgado de Garantía de Punta Arenas respecto del
violento choque que habría protagonizado.

Alrededor
de las 19:00 horas del sábado, el formalizado -guardia de seguridad de
24 años- chocó su auto en la esquina de las calles Rómulo Correa con
España contra la camioneta de una empresa constructora donde iban tres
sujetos. El vehículo colisionado se estrelló contra un árbol y quedó con
daños cercanos a los 4 millones de pesos.

Esquivo a su responsabilidad, el formalizado habría ignorado el accidente y procedió a darse a la fuga.

Las
víctimas -que posteriormente constataron lesiones leves- se bajaron de
la camioneta y se subieron a un taxi para perseguir a González. Al
llegar a la calle General del Canto, el formalizado no pudo continuar su
huida por el estado de su auto, por lo que decidió continuar su escape a
pie.

No
llegó muy lejos. El imputado fue alcanzado por las víctimas y otros dos
sujetos, quienes lo contuvieron para que llegase Carabineros. Una vez
detenido, se comprobó que González presentaba hálito alcohólico y
dificultades de habla. Su conducción en estado de ebriedad fue
confirmada posteriormente con la prueba respiratoria.

Karina
Ulloa, defensora del formalizado, orientó su argumentación a que
González no era el conductor del vehículo. Sin embargo, el magistrado
Ricardo Larenas desestimó esta hipótesis. “El tribunal puede señalar que
existe una presunción más o menos fundada en cuanto tener como
conductor al imputado”, dijo.

Con
estos antecedentes, el tribunal decidió que González cumpliese con
arresto domiciliario nocturno y arraigo regional por manejo en estado de
ebriedad y sin licencia de conducción. También se consideraron los
procesos pendientes que mantiene el imputado por hurto y lesiones menos
graves.

Presunta agresión

La
defensora de González no denunció la detención como ilegal, pero sí se
quejó por la presunta fuerza desmedida que sufrió el formalizado a manos
de Carabineros.

De
acuerdo con la defensa, el imputado presenta la luxación en uno de sus
hombros y golpes en la parte superior de su nariz, ambas lesiones
provocadas cuando fue reducido por la policía.

El juez Larenas acogió la queja y ordenó que la Fiscalía investigase el delito.

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