Ayer
se dio inicio al proceso judicial por el macabro asesinato de Roberto
Verdugo Vargas, hecho por el cual hay dos personas detenidas: el autor
confeso, Adalio Mansilla Quinchamán de 29 años, y su sobrino y cómplice
de 19 años, Fabián Peña Mansilla.
La
reunión comenzó con ciertas complicaciones, ya que, en primer lugar, el
Ministerio Público, la parte querellante y la defensa, junto con el
magistrado, discutieron la participación de la prensa y el nivel de
divulgación de los dichos, información y detalles que se iban a emitir.
De esta forma, se prohibió a los medios de comunicación difundir
cualquier imagen o registro de audio de la audiencia judicial de
imputación de cargos.
En
concreto, la prensa solamente pudo escuchar la formalización (donde se
relatan los hechos por los cuales son investigados los imputados) y la
resolución del juez (momento en que anuncia las medidas cautelares).
Los hechos
Dicho lo anterior, uno de los fiscales presentes, Manuel Soto, entregó detalles de hechos
que no se conocían con certeza. El relato dice que en la mañana del
sábado 14 de enero, la víctima caminaba por la calle Carlos Gonzalez
Yaksic de la Población Nelda Panicucci, pasando por una casa donde, en
el antejardín, estaban los imputados bebiendo y escuchando música.
Roberto Verdugo se acerca a estos dos y le ofrecen un vaso de pisco por
dos mil pesos chilenos. De esta forma, la víctima ingresa al domicilio.
En
el interior del inmueble los imputados y víctima están compartiendo y
bebiendo alcohol. En un punto, Fabián Mansilla comienza a provocarse con
Roberto Verdugo, efectuando ademanes de movimientos de golpes de puño,
lo que la víctima respondió a modo de juego. Dicha situación gatilló a
Mansilla Quinchamán a golpear a Roberto Verdugo, para luego armarse con
un arma blanca y propinarle múltiples estocadas en la zona cervical,
torácica y abdomen, lesiones que causaron la muerte de la víctima. Según
el informe forense, se estableció que el joven falleció por anemia
aguda.
El Ministerio Público enfatiza que este acto fue presenciado por Peña Mansilla, quien en vez de evitar el hecho o prestar ayuda,
simplemente se queda observando el brutal actuar de su tío, y no hace
nada para evitar el desangramiento de la víctima, la cual tras recibir
los primeros cortes, pidió que lo dejaran salir de la casa, cosa que fue
negada por los imputados.
Con
la víctima fallecida, el persecutor señala que Mansilla Quinchamán
reunió varias herramientas, tales como un cuchillo, un machete,
martillo, un hacha y corta cartón, los cuales usó para desmembrar el
cadáver. Este actuar contó con la participación de Peña Mansilla, quien
utilizó las mismas herramientas para hacer su parte y luego dejar el
cuerpo en una bolsa, con el objetivo de ocultar la muerte de Roberto
Verdugo Vargas.
Delito y medidas cautelares
Por
lo expuesto anteriormente, la Fiscalía considera que se cometió el
delito de homicidio calificado con alevosía y ensañamiento, siendo el
autor Adalio Mansilla Quinchamán y en calidad de cómplice, Fabián Peña
Mansilla.
El
magistrado, Juan Santiago Villa del Juzgado de Garantía, compartió el
criterio del Ministerio Público respecto de que la libertad de ambos
reviste un peligro para la seguridad de la sociedad, más si se considera
que a la luz de los antecedentes e informes forenses, los cuales dicen
que la víctima fue acometida con diversas heridas, todas ellas de
carácter letal, y que hubo un aumento deliberado, innecesario e inhumano
del sufrimiento.
De esta forma se decretó la prisión preventiva para ambos imputados y 120 días para la investigación.
A
solicitud de la defensa, Fabián Peña Mansilla quedará en custodia en
dependencias de la enfermería de la cárcel de Punta Arenas, a fin de
resguardar su integridad física y sicológica ante la connotación pública
que ha tenido el caso.