El día de ayer, en el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, un ciudadano paraguayo tuvo lectura de una causa pendiente además de un delito por flagrancia protagonizado la noche del sábado.
En
primer lugar, se resolvió la causa pendiente en la cual el imputado
estaba formalizado por el microtráfico de estupefacientes. El magistrado señaló que el día 31 de marzo del presente año, el
tribunal resuelve revocar la pena sustitutiva que se le había otorgado.
Por tanto, pasa a ser condenado y se le dio la orden de ingreso para
cumplir 306 días de presidio por dichos delitos.
La
defensa solicitó que Gendarmería facilitase mediante su unidad de
enfermería y psiquiatría la continuidad del tratamiento que requiere el
condenado, quien señaló tener ataques epilépticos en espacios cerrados.
Por tanto, se accedió a este requerimiento y podrá continuar con el
suministro de su medicación respectiva.
El
delito de flagrancia que fue relatado por el Ministerio Público
consistió en amenazas verosímiles y serias en contexto de violencia
intrafamiliar, todo ocurrido en el transcurso del día sábado, en casa de
su expareja, cuya relación había terminado hace ya dos meses.
El
imputado por este delito concurre a tempranas horas del día sábado,
cerca de las 8 de la mañana, para ir a buscar un cargador. En este
primer encuentro, la mujer le pide que abandone el domicilio una vez le
fue entregado el cargador, pero el imputado se rehúsa y se mantiene al
interior por el resto del día.
A
las 15.00, la víctima le señala que debe ir al trabajo, a lo que el
imputado reacciona violentamente, tomándola de los brazos y encerrándola
en una habitación. Luego cogió hojas de un cuchillo cartonero para
amenazarla, diciendo textualmente, según lo señalado por fiscalía, “si
te tengo que cortar en pedacitos lo haré y te quemaré la casa, no
importa que haya gente dentro”.
Gracias
a que otra vecina atendió a la escena, la víctima pudo librarse de esta
situación y acudir a su trabajo. Posteriormente, tras terminar su
turno, por miedo a que el hombre siguiera en su domicilio, hace llamado
al cuadrante para contar con presencia policial en su domicilio, quienes
acuden a las 23.55 y confirman que el hombre seguía ahí, por lo que
proceden a detenerlo.
Pese
a todos estos antecedentes, al ser consultado por el juez Ricardo
Herrera, el imputado no admitió responsabilidad ante los hechos
señalados por la fiscalía, por lo que se fijó un juicio oral
simplificado para el día jueves 4 de mayo.
Además,
se le precisó las medidas cautelares al imputado de hacer abandono del
hogar y prohibición de acercarse o contactarse con la víctima por
cualquier medio por el periodo de dos años.