En
libertad podrá cumplir su pena un hombre que fue condenado por abuso
sexual reiterado en contra de su hijastra. Aunque arriesgaba seis años
de cárcel, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas reconoció su
conducta anterior y posterior para sentenciarlo a 541 días de pena
remitida.
De
acuerdo con los hechos acreditados por el tribunal, los ataques
ocurrieron de manera reiterada entre el 2013 y 2018, desde que la niña
tenía ocho años. El padrastro aprovechaba que la menor estaba bajo su
cuidado para realizarle tocamientos en su zona corporal y genital, tanto
por debajo como por encima de la ropa.
Durante
el juicio –que se inició el 11 de febrero– comparecieron 14 testigos,
en su mayoría miembros del grupo familiar y funcionarios policiales. Los
jueces consideraron especialmente el testimonio de la víctima para dar
por acreditado el delito. “La menor relata al tribunal acciones de clara
significación sexual por parte del acusado”, señala la sentencia.
En
un comienzo el Ministerio Público solicitaba seis años de cárcel. Sin
embargo, el condenado no tiene antecedentes penales y el tribunal le
reconoció la irreprochable conducta anterior. Con esta atenuante a su
favor se pudo rebajar la pena al mínimo por el delito de abuso sexual:
541 días de presidio.
Aunque
el acusado tiene una causa en trámite por el delito de trata de
personas, los magistrados resolvieron que su comportamiento posterior a
los abusos sexuales “son demostrativos que se da en la especie la
presunción que no volverá a cometer nuevos delitos”. Por ello
sustituyeron el modo de cumplimiento de la pena por la remisión
condicional.
Durante los 541 días que se prolongue su sanción,
el condenado quedará sujeto al control administrativo del Centro de
Reinserción Social (CRS) de Gendarmería a través de una firma. Además
tendrá que informar su domicilio a Carabineros por 10 años y cada tres
meses.
Si incumple estas medidas, el encausado puede ser perjudicado con la revocación de su pena en libertad e ingresar a la cárcel.