Este lunes el Juzgado de Garantía de Punta Arenas condenó a Sebastián Cárdenas
Cárdenas por su responsabilidad en tres estafas perpetradas a una
ferretería de barrio y otra en contra del Homecenter. El avalúo de lo
defraudado se aproxima en 3,8 millones de pesos.
En
un juicio abreviado, el tribunal lo sentenció a cumplir tres años de
reclusión domiciliaria nocturna y una multa de 16 UTM (casi 1,3 millones
de pesos).
El primer hecho ocurrió el 20 de junio del 2017, cuando
el individuo concurrió a la ferretería “Martín”, ubicada en la
Población 18 de Septiembre. Escogió una serie de artículos avaluados en
513 mil pesos y extendió un cheque del banco BCI por igual monto. Sin
embargo, después dio una orden de no pago al cheque por un supuesto
incumplimiento de contrato.
Ocho
días después el sujeto repitió el engaño a la misma ferretería y la
defraudó en 180 mil pesos. Concurriría una tercera vez el 6 de julio
para supuestamente comprar 200 mil pesos en artículos de ferretería con
cheques, pero emitió una nueva orden de no pago.
Hasta
ese momento el mecanismo había sido exitoso y las ganancias de sus
estafas rondaban los 900 mil pesos. En julio el acusado dio un salto y
escogió como víctima al Homecenter Sodimac. En fechas indeterminadas
hizo dos compras por 1.475.00 y 1.478.000 pesos, respectivamente. Al
igual que con la ferretería “Martín”, se comunicó con el banco BCI y dio
órdenes de no pago a los cheques.
Cárdenas
fue condenado a 800 días de reclusión por falsificación de instrumento
privado y al pago de una multa de 16 UTM. Por los cuatro delitos de
estafa tendrá que cumplir otros 295 días y pagar 4 UTM.
Al
acusado lo beneficiaron dos atenuantes: irreprochable conducta anterior
y colaboración con la justicia. Por ello podrá cumplir su pena a través
de la reclusión nocturna. Su cumplimiento será monitoreado por el
Centro de Reinserción Social (CRS) de Gendarmería a través de una
tobillera electrónica.