Condenan a acusado por homicidio frustrado en pleno centro de Punta Arenas

Tras
cinco jornadas de juicio, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas
condenó al protagonista de un incidente que concluyó con un hombre
apuñalado en el frontis de la botillería Peteco. Por unanimidad, los
jueces estimaron que Antonio Liempi Álvarez es autor de un homicidio
frustrado y lesiones menos graves.

Los
hechos ocurrieron el 8 de febrero del 2020. Según la acusación, el
acusado y otro imputado, Víctor Núñez Cárdenas, agredían físicamente a
una mujer en las cercanías del paradero de buses rurales.

Un
adulto que transitaba por la calle Ignacio Carrera Pinto vio la
situación y se interpuso para defender a la mujer. Según la acusación de
la fiscalía, los agresores lo repelieron con patadas y lo botaron al
piso.

Mientras
la golpiza se perpetraba, otros jóvenes vieron la situación y
socorrieron a la víctima. Liempi y Núñez persiguieron al grupo por la
calle Ignacio Carrera Pinto. Ya libre de sus captores, la víctima se
levantó del piso y fue en búsqueda de quienes le habían pegado.

El
afectado los alcanzó en el frontis de la botillería Peteco, donde
nuevamente fue reducido. Núñez se retiró durante la golpiza, pero Liempi
sacó entre sus vestimentas un cuchillo y se lo estocó en la espalda, el
abdomen, los brazos y los hombros.

La
víctima logró levantarse y huir, pero se desvaneció en calle Chiloé.
Fue trasladado de urgencia al Hospital Clínico de Magallanes y quedó con
“lesiones que lo dejaron en estado crítico y con riesgo v
ital. De no mediar socorro médico oportuno habría fallecido”, según la acusación.

Liempi
cumple con prisión preventiva desde el 9 de febrero del 2020. El otro
acusado –que solo enfrenta un delito por lesiones menos graves– se
ausentó y el juicio en su contra fue postergado.

La
fiscalía presentó a los jueces la declaración de 11 testigos y ocho
peritos, además de los datos de atención de urgencia y fijaciones
fotográficas en el sitio del suceso.

El
abogado de Liempi argumentó que se daban las circunstancias de la
legítima defensa. Esa tesis fue discutida por la fiscal encargada del
caso, Wendoline Acuña: “El señor Liempi no tuvo el más mínimo rasguño en
su cuerpo”, dijo en su alegato inicial.

El
tribunal se inclinó por la posición de la fiscalía. “Las probanzas
analizadas resultaron insuficientes para formar la convicción respecto a
la concurrencia de la eximente de legítima
defensa”, dice la fiscalía.

La
sentencia en contra del acusado se conoce el miércoles. Arriesga ocho
años de cárcel por homicidio frustrado y otros 540 días por lesiones
menos graves.

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