Ayer el Juzgado de Garantía condenó
a un adulto por ingresar al Complejo Penitenciario de Punta Arenas una
bolsa con cuchuflís que ocultaban marihuana. Se le impuso una multa de 1
UTM (casi 54 mil pesos) y la sujeción al Centro de Reinserción Social
de Gendarmería durante un año.
El
delito se cometió el 9 de mayo del 2020. En horas de la mañana, Fidel
Oyarzo Ovando llegó al recinto carcelario para entregar una encomienda a
un recluso que cumple sentencia por robo en lugar habitado.
Los
gendarmes sometieron a escáner su paquete -consistente en una bolsa de
nailon transparente con cuchuflís- y se percataron de una anomalía.
Dentro del barquillo no había solo manjar: seis envoltorios con una
sustancia vegetal color verde se ocultaban en su interior.
La unidad
del OS-7 de Carabineros fue notificada y sometieron la droga a la
prueba de campo, arrojando coloración positiva de THC. Su peso bruto era
de siete gramos y 100 miligramos.
El
hombre fue detenido y quedó a la espera de citación. En mayo del año
pasado lo formalizaron por tráfico de drogas en pequeñas cantidades y se
le impuso el arraigo regional mientras se tramitase la causa.
Tras
casi 10 meses bajo la medida cautelar, ayer lo enjuiciaron en un
procedimiento simplificado. El adulto admitió su responsabilidad en los
hechos y el tribunal lo condenó por su responsabilidad en un delito de
microtráfico.
Aunque
el Juzgado de Garantía lo sentenció a 300 días de cárcel, reconoció la
irreprochable conducta anterior del acusado y su colaboración con la
justicia. Ambas atenuantes permitieron que la pena se sustituya por la
remisión condicional. Es decir, durante un año queda sujeto al control
administrativo de Gendarmería a través de la firma mensual.
Respecto a la multa, la justicia fijó una facilidad de pago en dos cuotas.