Ayer,
el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó a un carpintero
de 25 años por lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar y
desacato. Sin embargo, lo absolvieron por un delito de daños.
De
acuerdo con la acusación de la Fiscalía, los ilícitos se perpetraron el 12 de
julio de 2020. Aunque tenía una orden de alejamiento hacia su exconviviente, el
condenado concurrió al domicilio de la víctima y la agredió en el rostro.
También habría arrojado y destruido su celular avaluado en 200 mil pesos.
El
hombre fue enjuiciado durante tres jornadas. Once testigos prestaron su
declaración en estrados, principalmente funcionarios de Carabineros y PDI.
También se exhibió un dato de atención de urgencia y resoluciones del Juzgado
de Familia, entre otros medios de prueba.
El
tribunal estimó que se podían acreditar el quebrantamiento a la medida
cautelar, pero no existió unanimidad respecto a las lesiones sufridas por la
víctima. El juez Leonardo Llanos fue del parecer de absolverlo de éste último
“porque de los antecedentes probatorios y dinámica de los hechos no se puede
dar por establecida la autoría”, dice el veredicto.
Tampoco
hubo unanimidad respecto de los daños del celular. Aunque el tribunal votó
mayoritariamente por la absolución, para la jueza Constanza Sutter “el acusado
incurrió en la conducta descrita con respecto a este ilícito por una especie cuyo
valor no superaba las 4 UTM”. La sentencia será comunicada el próximo miércoles
por el magistrado Luis Álvarez. El condenado –que ha cumplido arresto
domiciliario nocturno desde septiembre de 2020– arriesga cerca de tres años de
cárcel.