Condenan a colombiana por ingresar 310 pastillas de éxtasis: “Lo hice porque tenía una situación económica complicada”

La
desesperación de mantener a sus hijos y a su madre enferma ante la
complicada situación económica que estaba viviendo una ciudadana de
nacionalidad colombiana, la llevó a cometer quizás el error más grande
de su vida, tras aceptar ser una “encomienda humana” de droga por poco
más de 400 mil pesos. Un “trabajo” que le costó caro, ya que los
detectives de la Policía de Investigaciones (PDI) lograron interceptarla
y actualmente ya cumplirá un año tras las rejas.

A
las 9.00 horas de ayer, se inició un juicio semipresencial en el
Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas en contra de Marla Alexandra
Ramirez, a quien el Ministerio Público acusó por el delito de tráfico de
sustancias ilícitas.

Según
la acusación, los hechos acontecieron pasadas las 19.00 horas del 9 de
noviembre de 2019, cuando el personal policial llegó hasta el Aeropuerto
Carlos Ibáñez, donde los perros detectores de drogas alertaron a sus
guías marcando y mostrando gran interés en la zona abdominal de la
imputada, que acababa de arribar en un vuelo desde Santiago.

Tras
efectuarle un control de identidad, la mujer manifestó no portar
ninguna sustancia ilícita, pero a los pocos minutos expresó
espontáneamente que sí traía droga dentro de su zona genital, entregando
un envoltorio tipo preservativo que en su interior mantenía 310
comprimidos de éxtasis.

Asimismo,
en una bolsa plástica mantenía una sustancia en polvo rosado, que fue
identificada como una mezcla entre MDMA y Ketamina, comercializada
comúnmente bajo el nombre de Tussi y cuyo peso fue de 10,1 gramos.

 

Testimonio

Tras
renunciar a su derecho a guardar silencio, Marla declaró que “ingresé a
Chile hace tres años. Vine para ayudar a mi familia económicamente, por
brindarle un mejor futuro a mis hijos y a mi madre, que está enferma en
Colombia. Lo que ocurrió el 9 de noviembre lo hice porque tenía una
situación económica complicada. Siempre he trabajado como asesora del
hogar, nunca había cometido un delito, para mí esto es nuevo. Yo tenía
una conocida en Colombia que prestaba dinero, entonces la llamé, le dije
que necesitaba dinero”.

Respecto de esta persona que le prestaba
dinero, dijo que ésta tenía un conocido “que necesitaba a una chica
para hacer un trabajo”, por lo cual fue contactada por un tal Andrés,
alias “Pacho”, quien requería transportar una mercancía hacia Punta
Arenas, ofreciéndole 400 mil pesos.

“Nunca
hablamos respecto de qué tipo de droga era, ni qué sustancia era como
tal. Él siempre me habló que era una cantidad pequeña, pero nunca
entendí a qué se refería. Yo realmente necesitaba dinero, lo que tenía
en ese momento no me alcanzaba y necesitaba enviar más dinero para mi
país. Esa era mi preocupación en ese momento, no encontré otro recurso,
realmente no conté con nadie, me cerré a las posibilidades de hacer
otras cosas y tomé la opción”, admitió.

 

Piden 7 años de cárcel

Con la admisión de responsabilidad, y tras presentar las pruebas correspondientes, los magistrados
resolvieron declararla culpable, dictando su veredicto condenatorio. Al
respecto, el fiscal Soto solicitó la pena de 7 años de cárcel efectiva,
lo cual se conocerá en la audiencia de lectura de sentencia, fijada
para el mediodía del sábado 24 de octubre.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS