Ayer,
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó a un hombre que
abusó reiteradamente de su hija menor de edad. De acogerse las
solicitudes de pena de la Fiscalía, el Tribunal Oral en lo Penal de
Punta Arenas puede imponerle hasta 12 años de cárcel.
Los
ataques ocurrieron en fechas indeterminadas del 2011, cuando la víctima
–que tenía entre siete y ocho años– visitaba la casa de su padre en
calle Errázuriz. El sujeto aprovechaba las instancias a solas para tocar
su zona corporal y genital, tanto por debajo como por encima de la
ropa. También le exhibía sus propias partes íntimas y le conminaba a
tocárselo.
Además,
el padre le mostraba material pornográfico a la menor de edad. “Le
decía a su hija que eso es lo que debía hacer con su novio”, dice la
acusación.
La
víctima develó los hechos a su psiquiatra, quien estampó la denuncia a
las autoridades. En julio del 2020, el padre fue formalizado y le
impusieron la prisión preventiva, pero jamás se presentó al cuartel
policial y se mantuvo prófugo por casi un mes.
Tras
casi dos años en preso, el sujeto se conectó el lunes pasado al juicio
en su contra, el cual se prolongó durante cinco jornadas. Finalmente,
ayer los jueces dieron por acreditadas las agresiones y lo condenaron
por dos delitos de abuso sexual reiterado.
La
sentencia en su contra se conoce el próximo 11 de octubre. El
Ministerio Público solicita que le impongan 12 años de cárcel efectiva,
interdicción del derecho a ejercer
la guarda y ser oído como pariente, sujeción a la vigilancia de la
autoridad durante los diez años siguientes al cumplimiento de la pena
principal e inhabilitación absoluta perpetua para cargos que involucren
una relación con menores de edad.