Tras
306 días encarcelado, el sujeto de iniciales L.V.M. pudo abandonar el
Complejo Penitenciario de Punta Arenas. El tribunal lo condenó por
delitos de violencia intrafamiliar
(VIF) y amenazar a funcionarios policiales. Arriesga 180 días de
cárcel, la pena se dará por cumplida debido al tiempo que estuvo en
prisión preventiva.
Los
hechos ocurrieron el 24 de octubre de 2020. El sujeto escuchaba música a
alto volumen y su conviviente le solicitó que bajase el ruido, pues
eran cerca de las 6.30 horas de la madrugada. Tras recibir insultos, la
víctima cortó la electricidad del domicilio y el hombre se ofuscó.
Según
la acusación, el imputado propinó patadas y golpes en el rostro de la
mujer con el control remoto del equipo. Mientras perpetraba la agresión,
amenazó con asesinarla si denunciaba la situación.
Carabineros llegó casi una hora después y se encontraron con el imputado,
quien sostenía un martillo entre sus manos. “Si entran los voy a matar a
martillazos”, dijo entre insultos según el requerimiento.
Los
funcionarios lograron reducir al individuo tras recibir golpes de pies y
puños. Cuatro horas después de su detención lo formalizaron por
amenazas a Carabineros y a su conviviente, además de un tercer ilícito
por lesiones menos graves en contexto VIF. Tras más de una hora de
audiencia, el tribunal ordenó la prisión preventiva.
Ayer,
el individuo se conectó desde el Complejo Penitenciario de Punta Arenas
para ser enjuiciado. En un procedimiento simplificado, el tribunal lo
condenó por las amenazas y las lesiones. Aún no se conoce la sentencia,
pero la fiscalía rebajó su solicitud a 61 días por cada delito
incurrido.
Como
la pena arriesgada es inferior al tiempo que lleva en prisión
preventiva, el tribunal dio orden de libertad al imputado. La sentencia
se leerá el próximo lunes y el tribunal adelantó que, desde ese día,
comenzará a regir la prohibición de acercamiento y contacto durante dos
años a la víctima