La
droga fue descubierta a partir de una llamada anónima que denunció la
venta de drogas en un domicilio de la Población Simón Bolívar. Con esta
información, un funcionario del OS-7 de Carabineros se hizo pasar por
consumidor y gestionó una transacción de drogas.
Tras
recibir la sustancia, la Fiscalía gestionó una orden de entrada y
registro al domicilio investigado. En la habitación del acusado
Willington Arboleda Bustos encontraron cuatro trozos compactos con 3,6
kilos de marihuana prensada. Su compañero de pensión, Ronald Anchico
Estupiñán, poseía 14 gramos de cannabis y 23 gramos de cocaína.
En
la primera jornada de juicio, el dueño de la mayor cantidad de droga
reconoció su participación en el delito, mientras que el otro acusado
alegó que los 37 gramos de sustancia eran para su consumo personal.
En
las audiencias comparecieron funcionarios del OS-7, protocolos de
análisis químicos y sets fotográficos. También testificaron compañeros
de trabajo de Anchico Estupiñán. La prueba rendida bastó para que los
jueces dieran por acreditado un delito de tráfico ilícito de drogas.
Los
acusados arriesgan 10 años de cárcel, pero Anchico Estupiñán enfrenta
el panorama más complejo. Tiene una sentencia previa por ingresar con
ovoides de cocaína a Magallanes y la Fiscalía invoca la agravante de
reincidencia específica.
La lectura de sentencia se leerá el próximo 24 de junio.