En
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas se estaba llevando a cabo
un juicio contra Eduardo Javier Villegas Rogel y Luis Alberto Villarroel
Villarroel, quienes eran acusados de tráfico ilícito de drogas.
Después
de cuatro días, habiendo escuchado los alegatos y declaraciones, al
igual que analizar las pruebas, los magistrados decidieron emitir
veredicto condenatorio contra ambos sujetos, sin embargo, recalificaron
el delito a microtráfico de drogas, por lo que la pena ahora se basará
en este ilícito, el cual tiene la agravante de haber intentado ingresar
las sustancias ilegales a un recinto penitenciario.
Originalmente,
el Ministerio Público solicitaba para ambos imputados, la pena de 10
años de cárcel y la multa de 60 Unidades Tributarias Mensuales. Sin
embargo, considerando la recalificación del delito, esto se podría
reducir.
Los
detalles al respecto se conocerán el miércoles 16 de agosto, a las 13
horas, en la lectura de sentencia, audiencia que se realizará de manera
telemática.
El
fiscal a cargo de la causa, Felipe Aguirre, afirmó: “Ambos fueron
condenados por el delito de tráfico en pequeñas cantidades, con la
agravante de haberlo cometido en un recinto carcelario, por lo cual, a
nuestro juicio ambos sujetos deberán cumplir penas correspondientes”.
A
su vez, el abogado defensor Marcos Ibacache sostuvo: “Es un caso
particular porque se ingresaban las sustancias ilícitas. Es una
situación que no se había visto en la región. El Ministerio Público, con
el sistema usado, quería hacer entender que había tráfico de drogas,
pero la teoría de esta defensa fue que por la cantidad de droga, se
podría hablar de tráfico en pequeñas cantidades. Así lo entendió el
Tribunal y se fijó fecha para lectura del fallo. Entendemos que podría
ser presidio menor hasta un máximo de cinco años, es decir, la mitad de
la pretensión punitiva que tenía el Ministerio Público, lo cual deja
satisfecho a esta defensa”.
El
abogado defensor Ricardo Bravo agregó: “Creo que es un fallo favorable y
razonable, ya que desde un primer momento nosotros buscamos terminar la
causa con un procedimiento abreviado, pero el Ministerio Público quiso
llegar a estas instancias. Y digo razonables, porque obviamente la
cantidad de drogas no es grande, de hecho en el análisis de pruebas, los
propios funcionarios de Policía de Investigaciones dicen que no son
grandes cantidades, pero que es un método moderno. Creo yo que el hito
de este juicio es la forma en que se introdujo la droga, que no se había
visto antes. Por lo tanto, es una decisión razonable desde una mirada
jurisprudencial a nivel nacional”.
Lo ocurrido
La
investigación da cuenta del ingreso y tráfico de droga ilícita y otras
especies prohibidas al interior del Complejo Penitenciario de Punta
Arenas.
El
documento indica que en este contexto, se descubrió que Eduardo
Villegas Rogel proveía, facilitaba, suministraba y traficaba droga
ilícita para el interno recluido en el mismo recinto, es decir, Luis
Alberto Villarroel Villarroel.
Para estos efectos, ambos imputados se comunicaban a través de llamadas telefónicas.
A
su turno, Villegas Rogel con el fin de lograr su objetivo, utilizaba y
comandaba un dron, elemento al cual adosaba en una bolsa las especies
para su entrega. Se explica que coordinaba los movimientos del aparato
mediante indicaciones desde el interior del recinto penal por parte de
Villarroel Villarroel, quien señalaba y alertaba sobre la presencia de
personal de Gendarmería de Chile, tales como horarios y lugares
adecuados.
Este
mecanismo tuvo resultados, pero finalmente fueron detenidos, lo cual
dio comienzo al proceso judicial que ahora terminó con un veredicto
condenatorio en su contra.
Diciembre de 2021
La
acusación precisa que “con fecha 18 de diciembre de 2021 ambos
imputados procedieron de igual forma. Concordaron el ingreso y la
entrega de droga al interior del penal, lo que fue captado por el
sistema de videograbaciones del recinto, logrando en dicha ocasión
operando Villegas Rogel el dron efectuar la entrega en el módulo D de
cannabis sativa y clorhidrato de cocaína, la que venía en un envoltorio
junto con un teléfono celular, un cargador y diez tarjetas de prepago
para el imputado Luis Villarroel Villarroel, especies que sin embargo
alcanzaron a ser incautadas por el personal de Gendarmería de Chile”.
Según la Fiscalía, la droga correspondía a 41 gramos de marihuana y 0,8 gramos de clorhidrato de cocaína”.