El acusado fue absuelto
en octubre del 2021, pero la Corte de Apelaciones de Punta Arenas estimó
que los jueces no analizaron correctamente la prueba y anularon su
sentencia. Por ello, el juicio debió repetirse ante una sala no
inhabilitada.
El
caso fue liderado nuevamente por la fiscal Wendoline Acuña (en la
foto). Esta vez se pudieron acreditar los ataques que ocurridos entre el
2015 y el 2019, perpetrados desde que la víctima tenía nueve años de
edad.
Los
delitos se perpetraron en distintos inmuebles y fueron escalando de
gravedad. El hombre se aprovechó de la relación de confianza para
realizar tocamientos en la zona corporal de la menor y accederla
carnalmente.
La
sentencia se conoce el próximo 24 de mayo. Si se acogen las solicitudes
de pena del Ministerio Público, el sujeto podría cumplir hasta 15 años
de cárcel.