Ayer
se resolvió la sentencia en contra de los dos indonesios que violaron a
una técnico en enfermería al interior de una residencia sanitaria. El
condenado como autor del delito cumplirá tres años de cárcel, mientras
que el cómplice será expulsado de Chile.
Ambos
escucharon la resolución judicial desde el Complejo Penitenciario de
Punta Arenas, donde han cumplido con prisión preventiva desde el 30 de
agosto de 2020.
Según
la acusación fiscal, la víctima concurrió alrededor de las 20 horas al
Hotel Chapital para su turno de trabajo. Pasada la medianoche fue
requerida a la habitación de los indonesios, quienes eran tripulantes de
un buque sometidos a medidas de aislamiento. Solicitaron papel
higiénico y uno de ellos también pidió ayuda para realizar un pedido de
comida.
Aunque
no había servicios disponibles, uno de los condenados insistió con una
fotografía y la mujer accedió. La víctima intentó abandonar el
dormitorio, pero el otro acusado la agarró por el brazo y la trasladó al
baño. Uno de los indonesios concretó la penetración, mientras que su coimputado la doblegó.
“La
víctima intentaba zafarse y sacárselos de encima, oponiendo
resistencia, no pudiendo impedir la consumación del hecho dado el actuar
conjunto de ambos imputados”, dice la acusación.
La
TENS logró escapar de sus agresores y solicitar ayuda a otra paciente.
Carabineros concurrió a la residencia y detuvo a los acusados. La mujer
fue trasladada al hospital regional; constató equimosis en rostro y
brazos, además de heridas de connotación sexual.
Aunque
los indonesios arriesgaban seis años de cárcel, un acuerdo entre el
Ministerio Público, la Defensoría Penal Pública y la representante de la
víctima permitió que la causa concluyese en un juicio abreviado. El
lunes, los indonesios aceptaron su responsabilidad en los hechos y el tribunal los condenó por violación.
Ayer,
el magistrado Cristián Armijo resolvió que ambos fuesen sentenciados a
tres años de cárcel. Sin embargo, el modo de cumplimiento será distinto:
el autor del delito pagará de manera efectiva en la cárcel de Punta
Arenas, mientras que al cómplice se le sustituyó la pena por la
deportación a Indonesia.