Los
hechos ocurrieron el 1 de agosto del 2020. Durante la madrugada el
condenado hurtó un vehículo estacionado en calle 21 de Mayo que tenía
sus llaves puestas y sin seguro. Después lo condujo hasta su domicilio,
pero perdió el control y volcó en la intersección de Óscar Viel con
pasaje Señoret.
El
móvil quedó abandonado, pero Carabineros logró ubicar al acusado.
Posteriormente fue trasladado a constatar lesiones al Hospital Clínico
de Magallanes, donde se constató que tenía rasgos de haber ingerido
alcohol.
El
joven esperó el juicio en su contra con arraigo nacional. Ayer aceptó
las reglas de un procedimiento abreviado y el tribunal lo condenó por
tres delitos: manejo en estado de ebriedad con resultado de daños, hurto
simple y no dar cuenta de accidente de tránsito.
Aunque
lo sentenciaron a 300 días de cárcel, esa pena será cumplida en
libertad porque el acusado no tiene antecedentes penales y reconoció su
autoría en los ilícitos. El tiempo en prisión se sustituye por el
control administrativo de Gendarmería durante un año.
Por
los delitos regulados en la Ley de Tránsito, el marino tendrá la
licencia suspendida durante siete meses. Además fue penado al pago de
una multa de 10 UTM (cerca de 540 mil pesos).