La Primera Comisaría de Carabineros informó que personal de servicio, mientras realizaba un patrullaje preventivo por el sector central de Punta Arenas, al llegar a la Avenida Colón con calle Armando Sanhueza, se presentó un hombre de 48 años, que indicó ser víctima de un robo por parte de dos individuos que caminaban hacia el sur. Según informó, estos hombres le sustrajeron su mochila, lo agredieron y amenazaron de muerte.
Es así que Carabineros, en compañía de la víctima, patrulla la zona encontrando a las personas sindicadas como los autores del robo, quienes tenían en su posesión las especies sustraídas indicadas por el afectado.
Con ello, se realizó la detención y fueron puestos a disposición del Ministerio Público, pasando a control de detención, en donde fueron formalizados por robo con intimidación.
En representación del Ministerio Público estuvo el fiscal subrogante Cristian Opazo, quien entregó los detalles del caso y la realización de la audiencia.
“Los imputados estaban compartiendo con la víctima, pero ésta decide retirarse. Los dos sujetos persiguen al afectado, dice que lo interceptan en calle Chiloé con calle Ignacio Carrera Pinto, cercano al lugar donde estaban compartiendo. En ese momento proceden a solicitarle dinero de forma violenta a la víctima y que lo iban a matar si no obedecía. La víctima les entrega el dinero, pero no contentos con eso, lo empujan al suelo y comienzan a agredirlo, sustrayéndole su mochila, la cual contenía especies básicas, pero tenía su ticket de excusa para votar. Es así que solicita ayuda a Carabineros, quienes encuentran a los sospechosos, donde uno de ellos está en posesión de una mochila que en su interior tenía el ticket de excusa para votar a nombre de la víctima”, comentó el persecutor.
En la audiencia se dijo que las tres personas involucradas estaban bebiendo alcohol. Es en este contexto, según explicó el abogado defensor, es que surge la situación que se está investigando, ya que la víctima se habría apropiado de una caja de vino, que supuestamente los tres individuos compraron para compartir. Por lo tanto, los imputados actuaron en represalia.
La Fiscalía indicó que el delito de robo con intimidación tiene una pena de cinco años y un día de cárcel y expuso algunos antecedentes penales que tenían los imputados por lo que solicitó la prisión preventiva para ambos. Lo señalado por el Ministerio Público fue tomando en consideración por el magistrado, y acogió lo pedido, imponiendo en contra de los imputados la medida cautelar de prisión preventiva.
Se acordaron 60 días para el cierre de la investigación.