Denuncia de asalto con pistola, disparos y agresiones terminaron con una persona detenida y con diversas lesiones. Todo lo que aún está en una nebulosa, ya que el imputado denunció una violenta agresión en su contra.
Carlos Alberto Soto Llancamil, fue llevado al Juzgado de Garantía de Punta Arenas, luego de ser denunciado como el autor de un robo con violencia y con arma de fuego. Ante esto, la fiscal Rina Blanco lo formalizó por los hechos que se registraron alrededor de las 21,30 horas del lunes 7 de octubre, el imputado habría intimidado con un arma de fuego a la víctima, un ciudadano colombiano Jefferson Vellaizac Castro, intimidándolo para que le entregue el celular, lo que el extranjero accedió y cuando el asaltante huía, el afectado lo sigue y pide ayuda dándole alcance y lo reducen para entregarlo a Carabineros en la esquina de Avenida Martínez de Aldunate con calle Chorrillos, encontrando que portaba tres bolsas ocultas en sus genitales contenedoras de 30 gramos de cocaína.
Al imputado se le formalizó por el delito de robo con intimidación y porte de droga, recuperando su libertad, quedando con las medidas cautelares de arraigo regional y firma mensual ante la Fiscalía, además la prohibición de acercarse a la víctima. El plazo para el cierre de la investigación se fijó en 90 días.
Defensa
El abogado defensor Pablo Santander, indicó que el procedimiento se inició por una llamada al 133 de Carabineros, para que concurran a la intersección de las calles José Miguel Infante con Eusebio Lillo, donde una persona estaba siendo ingresado a un vehículo contra su voluntad. El defensor expuso al magistrado Juan Villa que su representado tiene cortes en su cara evidentes, luego de ser agredido por la supuesta víctima, Jefferson Vellaizac, que no lo redujo, sino que lo agredió, y que además son conocidos. “Le pedí al magistrado que tome en cuenta lo lesionado que llegó esta persona. Se le imputó un robo con intimidación con arma de fuego, Carabineros tomó declaración a quien dice ser víctima sindicando a mi defendido que lo había reducido por el robo de un celular. Estimamos que la supuesta víctima agredió a mi cliente y que lo denunció como asaltante, con un arma de fuego que nunca apareció, y con el celular robado lo tenía el propio denunciante. La Fiscalía entendió este planteamiento y pidió cautelares menos gravosas, y pedimos que en el plazo de la investigación se indague la circunstancia que estas personas se conocen”,