Este martes,
el sujeto de iniciales M.S.A.D. fue formalizado por presuntamente
amenazar a Carabineros en el ejercicio de sus funciones.
Todo
comenzó en la madrugada de ayer. Alrededor de las 2 de la madrugada, la
Central de Comunicaciones (Cenco) recibió una denuncia por violencia
intrafamiliar en la Población Simón Bolívar de Punta Arenas.
Según
el parte policial, dos funcionarios llegaron al domicilio en cuestión.
En su jardín delantero se encontraba una mujer, quien les dijo que su
pareja estaba al interior de la casa en estado de ebriedad y con una
actitud agresiva.
Presuntamente,
en ese momento el imputado salió al exterior y comenzó a increpar a los
carabineros. “Les voy a sacar la ch… a cada uno y los voy a matar,
pacos c…”, habría dicho.
Los
efectivos detuvieron al autor de las supuestas amenazas y fue enviado a
los calabozos de la primera comisaría. En la mañana siguiente fue
puesto a disposición del tribunal. Como su conviviente no hizo una
denuncia formal por violencia intrafamiliar, solo fue formalizado por
los insultos a Carabineros.
Mientras
dure la causa en su contra, el imputado no podrá acercarse a las
víctimas en términos confrontacionales. Además, tendrá que cumplir con
arraigo regional. El juzgado determinó un plazo investigativo de dos
meses.
Supuestas incongruencias
La defensa, representada por la abogada Karina Ulloa (en la fotografía),
se opuso a la legalidad de la detención y a cualquier medida cautelar
que solicitase el Ministerio Público, debido a supuestas incongruencias que se constatan del parte policial.
Según
el documento –que establece tres diferentes horarios de detención–
Carabineros constata que el imputado los agredió con golpes de pies y
puños. Sin embargo, la formalización omitió ese dato porque no está
presente en la carpeta investigativa.
Además,
los funcionarios señalan que el detenido se habría propinado él mismo
lesiones en el calabozo del carro policial. Esa información sería
contradictoria, pues no se constataron lesiones en el parte médico.
El
juez Ricardo Larenas escuchó las alegaciones de la defensa, pero
decidió declarar legal la detención. “Carabineros hizo uso racional de
la fuerza, donde se intentó controlar a una persona violenta, con
alcohol en el cuerpo y ebriedad manifiesta”, manifestó.