Este martes fue el segundo día
del juicio contra D.E.E., quien está acusado de abusosexual y violación
contra una menor de 6 años. Como parte de los 11 testigos
comparecientes, la funcionaria de la Brigada de Investigación Criminal
(Bicrim) de la PDI en Valdivia, detective Natalia Marchant, dio su
testimonio ante los jueces.
Ella
estuvo encargada de tomar declaración a la víctima en septiembre del
2018. En ese entonces tenía 16 años, y relató que cuando vivía en Punta
Arenas sufrió los abusos del primo de su madre entre el 2008 y el 2009,
mientras vivía momentáneamente en su casa.
Las
conductas sexuales se habrían reiterado durante al menos 15 veces y
consistieron en tocamientos sobre sus partes íntimas y otras zonas del
cuerpo. Las agresiones habrían escalado hasta el último episodio, cuando
dijo haber sido forzada a practicar sexo oral.
“En
todo momento le dice que todo era un juego, que era algo normal, que
los adultos también lo hacían”, dijo la detective Marchant.
Como
suele ocurrir con las víctimas de abuso sexual, la detective Marchant
señala que la joven sufrió cambios conductuales en su etapa adolescente,
en 2017. “Ella inicia una relación sentimental y comienza a sentir un
rechazo y a recordar varias cosas de manera progresiva”, dijo.
La
víctima le dijo a su pareja en ese entonces sobre los abusos que
sufrió, y él la motivó a que lo revelase a sus padres. “Ella no quería
contarles a sus padres porque le daba vergüenza. También temía que se
sintiesen culpables de lo que le había pasado a ella, porque se trataba
de un familiar de la mamá”, dijo la detective.
El
juicio continúa mañana y su fin está programado para el jueves. En
acusado –que sigue las peripecias del juicio desde la Cárcel de
Valdivia, donde cumple con prisión preventiva– arriesga hasta 15 años de
presidio, que es lo solicitado por la parte querellante.