Se acabaron los recursos
para Cristián Reyes Sáez, quien tendrá que cumplir una pena de 10 años
de cárcel por los dos robos cometidos a la casa de su vecino en enero y
marzo del 2019.
Los
hechos probados por los jueces establecen que el imputado sustrajo
bicicletas, parlantes, taladros y una caja de herramientas en el
domicilio ubicado en la Población Pablo Neruda. El avalúo ascendería a
1,2 millones de pesos.
Descontenta
con la sentencia, la defensa del imputado interpuso un recurso de
nulidad ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas. Argumentó que los
jueces arribaron a su veredicto de condena sin pruebas que sustentasen
los hechos.
En
su alegato ante los ministros, la defensa señaló que no era posible
determinar cuándo ocurrieron los robos y quién los perpetró, pues la
casa estaba sin moradores y no hubo testigos oculares que empadronar.
Sin embargo,
los ministros establecieron que sí existían pruebas para condenar a
Reyes Sáez. La Fiscalía exhibió durante el juicio “pantallazos” y
registros de audio de WhatsApp donde el imputado intentaba vender los
objetos. También testificaron las víctimas, quienes reconocieron las
especies en poder del imputado.
Por
ello la corte decidió rechazar el recurso de nulidad interpuesto por la
defensa. Agotadas las instancias, el imputado seguirá cumpliendo la
pena de 10 años impuesta.