Desde
este domingo el sujeto de iniciales J.J.K. tendrá que esperar el juicio
en su contra en la cárcel. Aunque el Tribunal Oral en lo Penal de Punta
Arenas había modificado la prisión preventiva en su contra, la Corte de
Apelaciones revocó la decisión y ordenó mantener la medida cautelar.
El
adulto está acusado de abusar de su hijastra. Las agresiones se habrían
iniciado el 2008, cuando la niña tenía seis años, y durado hasta el
2014. Presuntamente, el imputado se aprovechaba de las ausencias de la
madre para realizar tocamientos en la zona genital de la víctima, quien
en un episodio fue violentada cuando dormía.
En
la formalización –realizada el 19 de agosto de 2020–, el Ministerio
Público precisó los daños sicológicos que sufrió la niña tras las
agresiones. Le imputaron los delitos de abuso sexual reiterado con y sin
contacto corporal.
Tras
casi un año en prisión preventiva, el 5 de agosto pasado se revisó la
cautelar en el tribunal oral. La sala, integrada por los jueces José
Octavio Flores, Luis Álvarez y Julio Álvarez, resolvió modificar la
medida y el imputado abandonó la cárcel, pero la Fiscalía recurrió a la
Corte de Apelaciones para que se revocase la decisión.
Sería
el tribunal de alzada el que tuvo la última palabra. Tras escuchar los
alegatos de la Fiscalía, la parte querellante y la defensa, decretaron
la mantención de la prisión preventiva. Por ello, el tribunal oral
despachó una orden de detención en contra del imputado que se concretó
el sábado.
“La persona se presentó voluntariamente en dependencias de la unidad policial de Carabineros para cumplir esta prisión preventiva.
Desde ese punto de vista, el tribunal dio orden de ingreso para cumplir
con esta medida cautelar”, explica la fiscal Romina Moscoso, quien se
encargó de controlar la detención del individuo.
El juicio en contra del imputado está agendado para enero de 2022.