El
Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) denunció ante la justicia
la extracción de casi 290 kilos de centolla cuyo tamaño estaba por debajo del
mínimo legal de extracción. Se inició un sumario especial en contra del armador
de la embarcación, quien podría ser sancionado hasta con 1,3 millones de pesos.
Los hechos
se develaron el 17 de noviembre. Inspectores del servicio debían fiscalizar a
la nave JAALMAR II en Porvenir, pero debieron desembarcar los cerca de 11.700
kilos de recurso en su interior y trasladarlo a una planta pesquera cercana por
las adversas condiciones climáticas.
Los
funcionarios realizaron la medición a todas las unidades de la embarcación. Los
ejemplares bajo el tamaño de mínimo legal –inferior a 12 centímetros– se
acopiaron en bandejas que después fueron pesadas.
La cantidad de centolla que no pasó la prueba
de inspección pesó 290,35 kilos y fue incautado. El recurso seguía vivo, por lo
que se regresó a su hábitat natural y los funcionarios lo lanzaron al estrecho
de Magallanes.
El
armador de la embarcación quedó bajo citación. Finalmente, a comienzos de
diciembre Sernapesca presentó un sumario especial ante el Juzgado de Letras y
Garantía de Porvenir.
De
acuerdo al servicio, el embarcador debería pagar una multa ascendente a los 1,3
millones de pesos, un valor que se calcula a partir de las sanciones
estipuladas en la Ley de Pesca y Acuicultura.