Ayer
el Juzgado de Letras y Garantía de Porvenir condenó a Paulina Balcázar
Reyes por tráfico ilícito de drogas. Se le impusieron tres años de
libertad vigilada intensiva por el hallazgo de hongos, éxtasis y
marihuana al interior de su domicilio.
De
acuerdo a Carabineros, la joven, de 24 años, fue investigada desde
diciembre del 2020 por comercializar sustancias en fiestas privadas y
desde su domicilio. Los antecedentes se reunieron a partir de
vigilancias, seguimientos y declaraciones de testigos.
El
22 de febrero el tribunal autorizó la entrada y registro del inmueble
de Balcázar Reyes. Cuatro días después, una unidad monitoreó su llegada a
Tierra del Fuego a bordo de un ferry. Una vez que ingresó a su inmueble
Carabineros procedió a la detención y al allanamiento.
Los
funcionarios del OS-7, la SIP y la Tercera Comisaría descubrieron 3,1
kilos de hongos alucinógenos, cuatro pastillas de éxtasis, dos plantas
de cannabis sativa, 12 gramos de marihuana y 2 gramos de resina.
Según
el parte policial, la condenada “reconoce fehacientemente que
distribuía drogas en pequeñas cantidades en fiestas y a amigos cercanos.
Vendía droga por un valor de 20.000 pesos el gramo”.
La
Fiscalía formalizó la investigación el 27 de febrero. La joven
permaneció en prisión preventiva hasta inicios de septiembre, cuando el
juez Pablo Aceituno modificó la medida cautelar por el arresto
domiciliario nocturno.
A
través de un acuerdo entre la defensa –representada por la abogada
Paola González Oliva– y el Ministerio Público, la causa pudo concluir en
un juicio abreviado. El tribunal reconoció dos atenuantes a la joven:
irreprochable conducta anterior y colaboración al esclarecimiento de los
hechos. De este modo, su condena podrá ser cumplida en libertad.
Durante
los tres años que dure la pena la joven quedará sujeta al control
administrativo del Centro de Reinserción Social (CRS) de Gendarmería,
quienes deben elaborar un programa de intervención para la sentenciada.