Ayer
el Juzgado de Garantía sentenció a un hombre que mantenía un matadero
clandestino y un arma robada en su parcela de Agua Fresca, a casi 30
kilómetros al sur de Punta Arenas. Cumplirá más de tres años de libertad
vigilada intensiva y debe pagar una multa de 1 UTM.
El
hombre fue hallado culpable de los hechos ocurridos el 1 de julio de
2020. En horas de la tarde, Carabineros fiscalizaba el tránsito en la
Ruta 9 Sur cuando detuvo la camioneta del acusado, quien transitaba
junto a su hijo. Se percataron que transportaba dos cabezas de vacuno de
aspecto sanguinolento, por lo que había sospechas de que habían sido
recientemente faenadas.
Los
funcionarios fiscalizaron la parcela del imputado. En una dependencia
descubrieron dos bovinos de casi 200 kilos que colgaban de unos ganchos.
A su alrededor había cuchillos, motosierras y
planchas que sirvieron para faenarlos. El Servicio de Salud Magallanes
perició la carne, concluyendo que no era apta para su consumo.
En
la inspección de la casa también encontraron un rifle marca Marlin y 35
cartuchos calibre 22. Según la acusación, el arma le pertenecía a un
estanciero de la zona que denunció su robo en octubre de 2016.
El
sujeto fue condenado en un juicio abreviado. El tribunal le impuso tres
años de cárcel por tenencia ilegal de arma de fuego y municiones, 41
días de presidio por receptación y 61 días por beneficio clandestino.
Al
reunir los requisitos legales, las penas privativas de libertad se
sustituyeron por la libertad vigilada intensiva. Mientras se prolongue
la pena tendrá que someterse a un plan de intervención diseñado por
Gendarmería. Además tendrá que participar en un programa de carácter
laboral o cultural.
También
se dispuso que pague una multa de 1 UTM (cerca de 60 mil pesos) y el
decomiso del arma, las municiones y todos los utensilios que encontró
Carabineros en el matadero clandestino.