En la
tarde de ayer, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas determinó que el
sujeto de iniciales L. T. L. sea enviado a la cárcel de manera
preventiva.
El
imputado es investigado por 2 delitos de amenazas y lesiones menos
graves en contexto de violencia intrafamiliar. Además, habría incurrido
en daños y desacato.
Los hechos
En
la madrugada del sábado, el imputado y su exconviviente tuvieron una
discusión de índole sentimental. De improvisto, el hombre habría
propinado amenazas de muerte mientras sujetaba un cuchillo de 30
centímetros de largo.
El
sujeto fue detenido y pasó el resto de la noche en la comisaría. Al día
siguiente lo formalizaron por lesiones menos graves y amenazas en
contexto VIF. Para otorgar seguridad a la víctima, el tribunal determinó
que cumpliese con prohibición de acercamiento de al menos 100 metros o
establecer otro tipo de contacto.
Esa
misma tarde, el imputado habría desobedecido las órdenes del tribunal. A
las 16:45 horas llamó a la víctima quien denunció haber recibido
amenazas de muerte. Mientras su expareja escuchaba los improperios, un
vidrio de su domicilio fue quebrado. La mujer salió a la casa de una
familiar a buscar ayuda. Desde ahí llamó a Carabineros, quienes llegaron
al lugar y la acompañaron de regreso a su domicilio. Cuando llegaron, vieron que la puerta de acceso estaba destruida y que en su interior estaba el imputado.
Por segunda vez en menos de un día fue detenido y pasó una nueva
noche en los calabozos de la comisaría. En la tarde del domingo, la
fiscalía le comunicó que sería investigado por daños –en el caso de la
puerta, se avalúan en 200 mil pesos–, amenazas en contexto VIF y
desacato.
Esta
vez, la fiscalía solicitó al tribunal que impusiese la prisión
preventiva para asegurar la protección de la víctima. “Claramente, la
libertad del imputado representa un riesgo. No podemos asegurar que no
vaya a cometer nuevos hechos de violencia contra la víctima. Con esta
medida podemos cautelar su seguridad”, dijo la fiscal asistente Katerina
Aranis.
En la versión de la defensa, el hombre habría recibido una invitación al domicilio por vía WhatsApp. Sin embargo, su teléfono fue retenido por Carabineros.
El
tribunal se inclinó por la posición de la fiscalía, considerando que se
había cometido una infracción a la medida cautelar en un contexto de
violencia doméstica. El juez Franco Reyes ordenó que el imputado esté recluido en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas hasta que el juzgado indique lo contrario.
Por
petición de su abogado defensor, se le debe facilitar un espacio
especial en la cárcel porque tendría rencillas anteriores con otros
reos.