Una pena de cinco años con el beneficio de la libertad vigilada intensiva, más la prohibición de acercarse a la víctima, fue sentenciado ayer un joven de 19 años, quien evitó un juicio oral, siendo condenado por abusar sexualmente de su sobrina durante cinco años.
Ayer el juez Juan Villa, del Juzgado de Garantía de Punta Arenas, dictó la sentencia en contra del imputado a la pena más alta que podía imponer, luego que la semana pasada se llegó a un procedimiento abreviado, esto quiere decir que el acusado aceptó la acusación tal como la Fiscalía dice que ocurrió, evitando un juicio oral, donde también la víctima no tendrá que someterse a revivir los hechos relatando las agresiones que sufrió.
A la audiencia no llegó el imputado ni su abogado, quienes la semana pasada tuvieron que ser sacados del tribunal con resguardo de Gendarmería y Carabineros, para evitar una agresión por parte de familiares de la víctima, quienes lo estaban esperando, ya que incluso un mes antes, en otra audiencia previa, ya las habían emprendido contra el abogado defensor Danilo Gallardo.
Acusación
Los hechos ocurrieron entre los años 2012 al 2014, en circunstancias que la menor víctima desde que tenía 7 años, visitaba la casa de una tía en el sector norte de Punta Arenas, donde en algunas ocasiones se quedaba a dormir.
En dichas circunstancias, su tío, el imputado, quien era adolescente en esa época, se acercaba a la niña para efectuarle tocaciones en su cuerpo mientras ella permanecía acostada. Pero el imputado no solamente se conformaba con tocarla, ya que la obligaba que le toque sus partes íntimas, actos que repitió mientras la menor acudía a la casa de su tía.
Posteriormente, en 2018, cuando el imputado ya mayor de edad, y la víctima ya de 13 años visitaba a su padre en su domicilio, ahora en el sector sur de la ciudad, el imputado aprovechando dicha situación, nuevamente le realiza los actos de significación sexual, tocándola en todo su cuerpo, haciendo que ella lo toque.
Con estos antecedentes al imputado se le condenó por parte del juez de Garantía Juan Villa, por el delito de abuso sexual en contra de una menor de edad, en calidad de autor y delito consumado.
Familia
La semana pasada al momento de conocer la condena, la abuela paterna de la víctima, señaló que “esto va a seguir porque él tiene una enfermedad que no tiene remedio. Estamos todos destruidos, porque el victimario es el hijo de mi hermano, es decir mi sobrino. Lo tuvimos en la casa toda la vida con mi nieta y sale con esto, él dice que era un juego, ¿cómo va a ser un juego cuando tenía 14 años y mi nieta 7 años? Él cuando volvió a Punta Arenas con 18 años, mi nieta no soportó más y ella con 12 años contó lo sucedido en el colegio. Le pregunté a mi nieta y decía que él la seguía a todas partes y a cada momento la tocaba. Pienso que está enfermo y que consume drogas. Él al no tener causas anteriores va a quedar libre, pero con 19 años, va a seguir haciendo daño. Esto no puede seguir pasando con nuestras niñas, basta de estos degeneramientos. Ahora en la audiencia supimos todo lo que pasó, porque ella no contó todo.