Más
de 10 días alcanzó a estar libre el asesino confeso de Matías Muñoz
Maturana, el militar que fue apuñalado en un local nocturno en la
madrugada de Navidad. Ayer quedó bajo prisión preventiva tras ser
formalizado por dar muerte a la víctima y dejar hospitalizado a otro
soldado.
El
caso de sangre tuvo a un joven de 20 años enviado injustamente a la
cárcel. Sin embargo, posteriormente se develó que Hernán Barría Legue
–que habría manifestado su intención de fugarse tras los hechos– sería
el autor de los delitos.
Nueva formalización
De
acuerdo con los antecedentes ahora formalizados por el Ministerio
Público, los hechos ocurrieron pasadas las 3.30 horas de la madrugada.
El imputado concurrió junto a un amigo al local Private –en plena calle
Errázuriz– y se sentaron en una mesa contigua a dos funcionarios del
Ejército.
Todos
los asistentes estaban ebrios. Los dos grupos se enfrascaron en una
discusión hasta que Barría Legue –alias “El Chicota”– se dio empujones
con la víctima. La gresca concluyó cuando el imputado sacó un cuchillo
mariposa entre sus vestimentas y lo apuñaló en al menos tres oportunidades.
El
otro militar también habría recibido una estocada por parte del
imputado, quien huyó del lugar junto a su amigo. La víctima
sobreviviente le prestó asistencia a Muñoz Maturana, pero este sufrió un
shock hipovolémico y falleció antes de que llegasen las ambulancias del
SAMU.
Investigación
La
misma noche de los hechos, Brayant Álvarez Sánchez se presentó en el
Hospital Clínico de Magallanes herido y sanguinolento. El carabinero de
turno lo fotografió y envió la imagen a la SIP de Carabineros. Ellos
exhibieron su rostro al regente del local y a la víctima sobreviviente,
quien estaba en el recinto médico. Ambos lo reconocieron como el autor
del homicidio.
El
joven fue detenido y cumplió cinco días en prisión preventiva, pero era
inocente. Durante la investigación se acreditó que jamás estuvo en el
Private, pues pasó la madrugada de Navidad en la discoteca Lux y sus
heridas correspondían a otro altercado.
Carabineros
debió sacar segundas declaraciones a los testigos. El caso dio un
vuelco cuando el acompañante del imputado se presentó voluntariamente a
la comisaría. Describió la gresca anterior al homicidio e inculpó a su
amigo.
“Él
le dijo ‘aquí vas a conocer mi ficha’, sacando un cortaplumas
comoautomática. Lo apuñaló fácil cinco o seis veces”, dijo a
Carabineros.
Con
un nombre y un rostro, los funcionarios lograron situar a Barría Legue
en el sitio de los hechos a través de las cámaras de vigilancia que
entregó el municipio. Las imágenes captaron la llegada de su vehículo al
local nocturno y su posterior huida.
Confeso
La
SIP lo detuvo a las 22.14 horas del martes. Lo encontraron en el
asiento del copiloto de un vehículo que transitaba en la Población 18 de
Septiembre. Al igual que su amigo, renunció a su derecho a guardar
silencio. Reconoció la autoría del homicidio, pero negó su participación
en las lesiones graves al militar sobreviviente.
“En
tono de provocación se acerca a mi mesa y me gira el hombro, dándome un
bofetón en la cara. Ahí yo me paro, saqué una cortaplumas mariposa que
llevaba en mi pantalón, la armé y en cosa de segundos lo apuñalé por su
costado izquierdo”, declaró.
“Reconozco haber matado al sujeto que apuñalé, pero no a su acompañante. De hecho, él ni se me acercó”, agregó.
A la cárcel
A
mediodía de ayer el Ministerio Público formalizó al imputado por
homicidio simple y lesiones graves. Solicitaron que se impusiese la
prisión preventiva por un eventual peligro de fuga.
“El
imputado no posee domicilio. De acuerdo con versiones de testigos,
señalan haber manifestado intenciones de abandonar la región y el país”,
dijo el fiscal Fernando Dobson.
Aunque
la defensa se opuso, el juez Juan Villa ordenó que Barría Legue
permanezca recluido en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas
mientras se extienda la causa. El plazo de investigación se fijó en
cuatro meses.