Por
resolución judicial, un hombre de 50 años que agredió a su octogenario
padre fue ingresado al Complejo Penitenciario de Punta Arenas. El sujeto
tenía causas pendientes por violencia intrafamiliar en contra de la
misma víctima, lo que conduciría a que se le impusiese la prisión
preventiva.
Su
detención se concretó el domingo. Aunque tiene na prohibición de
acercamiento, el imputado concurrió al domicilio de sus padres en estado
de ebriedad. Ya en el lugar habría golpeado en el rostro a su
progenitor, quien perdió el equilibrio y cayó al suelo. La agresión
concluyó con la intervención de la cónyuge del adulto mayor.
La
víctima –que tiene 82 años de edad– constató contusiones en su pierna y
erosiones en la palma. Denunció los hechos a Carabineros y dijo que “no
quiere vivir más estas situaciones, quiere descansar”, según lo
recogido por el parte policial.
Los
funcionarios policiales encontraron al imputado cuatro horas después de
los hechos. Caminaba en estado etílico por Prolongación Santos
Mardones. Tras una noche en los calabozos, ayer lo formalizaron por desacato y lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar.
Asuntos pendientes
El
Juzgado de Garantía de Punta Arenas resolvió encarcelarlo, pero por
otros asuntos. El imputado registraba dos órdenes de detención por
ausentarse a audiencias de juicio. Ambas causas se vinculan a violencia
intrafamiliar y tienen como víctimas a sus padres.
Aprovechando
su presencia ante la justicia, el tribunal lo enjuició por delitos
ocurridos el 8 de agosto del 2020. Los hechos son similares a lo
ocurrido el domingo: el imputado quebrantó la prohibición de
acercamiento a sus padres y los amenazó de muerte.
Esa
causa se resolvió a través de un procedimiento abreviado. El tribunal
lo condenó por desacato y amenazas. La sentencia se comunicará hoy y
arriesga casi 600 días de cárcel. El cumplimiento se hará de manera
efectiva en la cárcel, pues el individuo –que tiene condenas previas por
lesiones, robo e incluso homicidio frustrado– no puede acceder a penas
sustitutivas.
La
segunda orden de detención se emanó por otro caso de violencia contra
sus padres. Los hechos habrían ocurrido en mayo del 2019. Según el
requerimiento fiscal, le dijo a su madre que le sacaría sus ojos,
mientras que el padre fue amenazado con ser matado “como un perro”.
Esta
causa se resolverá el viernes en un juicio simplificado. El juez Franco
Reyes intensificó la medida cautelar a prisión preventiva “con el
objeto de asegurar su comparecencia” a la audiencia. A esas alturas, el
acusado ya estará sentenciado por los hechos ocurridos en agosto del
2020.