Con una querella criminal interpuesta ante el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, y acogida a trámite el pasado lunes 1 de julio, la familia de un pescador fallecido el 2017, busca que se reabra la investigación.
Los abogados Rodrigo Higuera Muñoz, y Jorge Vidal Ojeda, fueron los encargados de la acción judicial.
“La familia está bastante angustiada con no saber lo que sucedió con la víctima. Presentamos una querella criminal por cuasidelito de homicidio en quienes resulten responsables por la muerte de esta persona que terminó ahogada a 70 metros de profundidad. La causa estaba archivada y por eso solicitamos que la causa se reactivara y que el Ministerio Público realice las diligencias que solicitamos. Han transcurrido dos años y los hermanos del fallecido son los que mantienen esta incertidumbre de saber qué pasó”, acotó Jorge Vidal.
La acción judicial señala que la víctima, Manuel Orlando Neira Araneda, comenzó a trabajar en la empresa Diver Chile ltda., como buzo comercial desde el 19 de abril de 2017, para desarrollar labores subacuáticas, en el marco del servicio que la empresa presta como subcontratista de la empresa salmonera de nombre Nova Austral, ubicada en Tierra del Fuego, faenas consistentes en la instalación, inspección, mantención y reparación de las mallas loberas y peceras, entre otras, en el cultivo Cockburn, ubicado en el Seno Chasco, específicamente en el centro de cultivo Cockburn 14, de propiedad de la empresa Nova Austral.
El lunes 24 de abril de 2017, en horas de la tarde, en circunstancias que a los familiares del fallecido, se les informó que su hermano estaba desaparecido. El 25 de abril, el jefe de Recursos Humanos René azócar les señaló a los familiares que llegaron a Punta Arenas, que su hermano Manuel, al momento de su desaparición se encontraba cortando los tensores de mallas loberas, debía cortar nueve de ellos y solo alcanzó a cortar ocho, además les agregó que habían encontrado un arnés que posiblemente podría ser de su hermano.
Finalmente, el 29 de abril, se les indicó a los familiares que su hermano fue hallado a cerca de 70 metros de profundidad, y el Servicio Médico Legal, detalló que la causa de muerte fue “Asfixia por inmersión”. El mismo 2017, la Fiscalía archivó la causa, por lo que con esta querella buscan que se investigue que la víctima al momento de su muerte no contaba con todos los equipamientos de seguridad necesarios, esto porque al rescatarse el cuerpo solamente con unas antiparras negras, un traje de neopreno, un reloj para buceo y un par de aletas negras, cuando la empresa, conforme al reglamento de buzos profesionales, debió haberlo equipado con una máscara de comunicación, con arnés con sus respectivos mosquetones y mono botellas de emergencia de alta presión lo cual conforme a las diligencias investigativas nunca se le suministró, por lo cual, al no contar con el equipo adecuado, el impidió poder activar las medidas de escape establecido en el plan de contingencia, señala la querella, la cual agrega que existen una serie de incumplimientos.