Esta mañana, una cuidadora quedó a disposición del Juzgado de Garantía de Punta Arenas por presuntamente golpear a un adulto de 91 años que padece de Alzheimer.
Los hechos se remontan al 21 de diciembre del año pasado. La mujer había sido contratada para cuidar a la víctima y le correspondió tomar el turno de noche. De acuerdo a los antecedentes de la fiscalía, la imputada le propinó golpes a la altura del rostro y cuello.
Según el parte médico, el anciano quedó con hematomas en la región orbitaria izquierda y en el labio. Además, constató encías sangrantes y escoriaciones en el cuello.
La fiscalía imputó un delito de maltrato corporal hacia personas vulnerables y accedió a que el procedimiento se suspendiese, pero bajo ciertas condiciones. La cuidadora debe informar sus cambios de domicilio al Ministerio Público y le queda prohibido acercarse a la víctima. Además, tendrá que someterse a una terapia para el control de impulsos en el consultorio Carlos Ibáñez.
Sin oposición del abogado de la cuidadora, el tribunal accedió a la suspensión condicional. Si la imputada incumple las medidas o incurre en un nuevo delito, la causa se reabre.