A disposición de la justicia quedó un pescador de 61
años que habría abusado sexualmente de una adolescente. Aunque el
sujeto habría pagado 500 mil pesos a la madre de la víctima para acallar
la denuncia, ayer lo formalizaron y quedó con una prohibición de
acercamiento.
Según
los antecedentes de la Fiscalía, el hombre era amigo de los padres de
la víctima, quien tenía 15 años al momento de los hechos. El 10 de julio
del 2020 ella iba a juntarse con amigas en la Población El Pingüino y
el imputado se habría ofrecido a trasladarla.
De
acuerdo a la denuncia, la niña se sentó en los asientos traseros del
vehículo. El imputado le habría ofrecido alcohol y cigarrillos. También
desviaba su recorrido para permanecer más tiempo con la menor.
Asustada, la víctima le pidió bajarse, pero las puertas se mantuvieron cerradas. En un momento el imputado
detuvo la marcha y se estacionó en un pasaje. Presuntamente, se dirigió
a los asientos traseros y abrazó a la menor. Luego la besó cerca de la
boca y tocó su entrepierna por sobre las vestimentas.
La
víctima logró comunicarse con las amigas con que iba a juntarse. Ellas
la ayudaron a zafar de su agresor. Posteriormente se presentó la
denuncia a las policías para que se investigase lo sucedido.
De acuerdo a los antecedentes de la causa, el imputado se reunió con la madre de la menor tras lo sucedido. Le habría transferido 500 mil pesos para que se retirase la denuncia en su contra, pero no tuvo éxito.
Ayer
el hombre concurrió voluntariamente al Juzgado de Garantía de Punta
Arenas para ser formalizado. El Ministerio Público le imputó cargos por
abuso sexual impropio. De acuerdo al fiscal Ricardo Torres, el ataque
sexual “fue contra la voluntad de la víctima, aprovechándose de su
incapacidad de oponerse y pese a la incomodidad y susto de la niña”.
Por
resolución del tribunal, el imputado tendrá la prohibición de
aproximarse a la menor mientras se tramite la causa. El plazo para la
investigación se fijó en 60 días.